COLUMNA INVITADA

La senadora y su doble moral

La Comisión de Quejas y Denuncias del INE concluyó que Salinas Pliego ejerció violencia política de genero contra la senadora

OPINIÓN

·
Eduardo Macías Garrido / Colaborador / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

En los últimos días se ha dividido la sociedad en torno a las resoluciones del Instituto Nacional Electoral (INE), derivadas de quejas por violencia política y de género.

El INE ordenó al presidente de Televisión Azteca, Ricardo Salinas Pliego, que deje de violentar a la senadora Citlalli Hernández, quien señaló que fueron aproximadamente cien publicaciones en las que el empresario ejerce violencia política en su contra.

La Comisión de Quejas y Denuncias del INE concluyó que Salinas Pliego ejerció violencia política de genero contra la senadora. La resolución no solo es absurda porque el magnate es un ciudadano que esta ejerciendo su libertad de expresión, derecho del que goza cualquier persona de conformidad con lo consagrado en nuestra Constitución.

En cambio, la senadora Hernández si es servidora pública, además de que es la secretaria general de Morena, pero ella si puede atacar, ofender y calumniar a quien le venga en gana. No es de ahora, siempre lo ha hecho, utilizando las redes sociales y con lujo de vulgaridad, llamando perra o estúpida a otra mujer.

Siempre ha existido la máxima de que el que se lleva se aguanta o la de el que se sube se pasea. A la senadora le gusta hacer pero que no le hagan. Ella si puede ejercer violencia política y de género, a, pero cuando la critican o cuestionan se ofende y se victimiza.

Es todavía un poco más cínica y desvergonzada doña Citlali, se le cuestiona por un doble cobro de sueldo, tanto en el Senado de la República como en la secretaria general de Morena, por tener a diferentes parientes en puestos en la administración pública y en esa discusión el tono sube porque ella se defiende a través de ataques e insultos a falta de argumentos.

Diría el clásico: no quieras morir a besos si matas a puñaladas. Ella si puede insultar, agredir, explotar el aspecto físico de las personas, pero se ofende cuando señalan su evidente exceso de peso. Ya se le olvidó cuando le dijo a Josefina Vázquez Mota que no es estúpida por ser mujer, es estúpida por ser estúpida.

A la esposa del presidente Peña Nieto la llamaba gaviota, a él idiota. A Felipe Calderón lo llamó pendejo y enano. Ahora se hace la ofendida y se victimiza porque Salinas Pliego simplemente se defiende y responde a los ataques de la senadora.

El magnate del Ajusco no es precisamente suavecito en las redes sociales, aplica la de que el que se lleva se aguanta, sin embargo, Citlali que ya no sentía lo duro sino lo tupido, ahora se victimiza y presenta una queja absurda y sin fundamento, cuando ella ha iniciado ese diálogo que solo la ha puesto en evidencia, siempre con comentarios vulgares y fuera de lugar en las redes sociales.

Las contradicciones siguen, los dobles discursos y la doble moral, ya que la senadora por una parte presenta queja y se dice violentada por ser mujer, pero por otra parte los gobernadores de Morena manifiestan su rechazo a la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) contra el presidente López Obrador, ya que según ellos las conferencias mañaneras son un ejercicio de libertad de expresión, democracia y combate a las mentiras del conservadurismo.

Queda claro que varios miembros del actual gobierno salieron con piel muy delicada. Atacan, calumnian, pero cuando viene un revire y se les contesta de igual forma se victimizan y se dicen atacados.

POR EDUARDO MACÍAS GARRIDO

EDUARDOMACG@ICLOUD.COM
@EDUARDO84888581
 

PAL