EN LOS MARES DE LA EDUCACIÓN

Jefe, son vacaciones

En la educación, como en el deporte, es importante no perder la práctica

OPINIÓN

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Antonio Argüelles / En los Mares de la Educación / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

Como parte de la preparación para mi siguiente nado en aguas abiertas, la semana pasada fui a entrenar a la alberca. Aunque mi presencia ahí es recurrente, el guardia se sorprendió de verme llegar a las instalaciones en pleno día de asueto:

—Jefe —me dijo—, son vacaciones; ¿por qué no descansa?

La pregunta me recordó a mis épocas de aspirante a nadador olímpico, cuando el descanso durante las vacaciones apenas era una idea lejana. Los periodos vacacionales incluso eran los más demandantes: nadar, comer, dormir; nadar, comer, dormir; nadar, comer, dormir, una y otra vez. Cuando uno quiere llegar a los Juegos Olímpicos, no se puede dar el lujo de descansar.

Hoy sabemos que la recuperación es fundamental para el buen desempeño, pero que incorpore periodos de descanso en mi entrenamiento no quiere decir que permanezca alejado de la alberca durante días o semanas. Si lo hiciera, perdería condición, pondría en riesgo mis avances y retomar el ritmo sería complicado.

Hace unos años tuve una experiencia parecida a la del guardia, pero en el campo de la educación. En las intervenciones de reforzamiento de aprendizajes que llevamos a cabo en Sonora, Sinaloa y Coahuila, procuramos incorporar ejercicios de vacaciones. El reclamo ante las autoridades no se hizo esperar:

—¡Son vacaciones! ¿Por qué ponen a los estudiantes a trabajar?

La respuesta es similar a la del deporte: si los alumnos dejan de leer, procesar textos, hacer ejercicios de matemáticas, etc., es inevitable que pierdan la práctica, olviden aprendizajes y tengan dificultades al regresar a clases.

Aunado a esto, se pueden profundizar las brechas educativas entre los alumnos cuyas familias tienen distintos niveles de ingreso. Quienes tienen la oportunidad de asistir a cursos u otras actividades extracurriculares centradas en el aprendizaje fortalecen sus habilidades, mientras que sus pares se quedan estancados durante semanas o meses en una etapa crucial para su desarrollo.

Por eso, en este periodo de vacaciones, hago un llamado a los miembros de las comunidades educativas —en especial a quienes se encargan de cuidar a los niños— a que se comprometan a que éstos dediquen al menos una hora diaria a hacer ejercicios de matemáticas y lectoescritura. Esto mantendrá activo su cerebro mientras disfrutan de sus vacaciones y les ayudará a regresar a clases al cien.

 

POR ANTONIO ARGÜELLES
COLABORADOR
@MEXICANO_ACTIVO

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