COLUMNA INVITADA

Mátalos en caliente

¿O el siguiente blanco podrían ser las  ciudadanas y ciudadanos que marchamos en favor de la democracia? No hay que olvidar que López Obrador ya amagó con cometer atrocidades en masa contra quienes protestan en su contra

OPINIÓN

·
Gustavo de Hoyos Walther / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Foto: Especial

El obradorismo ha militarizado la acción policíaca y ha ido más allá de lo que los gobiernos de Calderón y Peña Nieto habían intentado. ¿Es eso lo que querían los votantes de López Obrador en 2018? Sospecho que no. Y, sin embargo, eso es lo que sucede.

Esta política errónea y errática ya está cobrando vidas inocentes. El último episodio de esta historia que lamentablemente será cada vez más letal si continúa, fue el asesinato de cinco jóvenes en Nuevo Laredo a manos de militares adscritos a la SEDENA.

Existen dos versiones de lo sucedido. Una provista por el ejército y otra por vecinos y familiares de los jóvenes ultimados. La segunda versión es más verosímil y, de ser cierta, constituiría una acusación muy grave contra la actual política de seguridad, pues sugeriría que los militares tienen licencia para matar civiles. Aún así, la versión de la SEDENA no atina a dar una explicación razonable de su funesta actuación. ¿Pueden elementos castrenses perseguir a un auto tripulado por civiles y luego matarlos porque iban a exceso de velocidad o porque los persecutores escucharon un ruido que les pareció raro? ¿Qué sigue? ¿asesinar en masa a inocentes en un mercado porque algún militar escuchó algo sospechoso?

¿O el siguiente blanco podrían ser las  ciudadanas y ciudadanos que marchamos en favor de la democracia? No hay que olvidar que López Obrador ya amagó con cometer atrocidades en masa contra quienes protestan en su contra.

Al parecer la Comisión Nacional de Derechos Humanos se encuentra averiguando lo sucedido. Pero no hay que ser demasiado candorosos para suponer que de esas "investigaciones" saldrá algo positivo. En un comunicado, la CNDH incluso censuró que los medios publiquen notas sobre el episodio y sugiere que esto sería contraproducente. Recuerdo cuando la CNDH era aliada de los periodistas pero ese ya no es el caso.

La presencia de elementos de la Guardia Nacional en el Metro de la Ciudad de México es algo inaudito que ahora debe verse a la luz de los acontecimientos en Nuevo Laredo. Seamos claros: las fuerzas armadas están en el Metro debido a que el gobierno capitalino ha decidido vigilar a la ciudadanía y se ha negado a asumir la responsabilidad de sus actos que han causado la pérdida de vidas y el desmantelamiento del Metro. El Gobierno de citadino está jugando con fuego al mantener a las fuerzas castrenses en el Metro, que en cualquier momento podrían sobrerreaccionar a supuestas provocaciones con resultados letales.

Aún no es tarde para que el régimen dé marcha atrás en su política de militarización de la vida nacional. Pero para eso se requeriría un cambio radical de mentalidad y de visión. Al juzgar por la necedad del Gobierno de mantenerse firme en sus acciones, no parece haber mucho espacio para el optimismo. Resulta cada día más evidente, que las fuerzas castrenses no están preparadas para realizar funciones policíacas. Eso debería ser obvio, pues tienen otro mandato.

Por lo pronto, la noticia de los jóvenes ultimados por militares merece dar la vuelta al mundo. La indignación crecer en todos lados, pero el gobierno federal parecen asumir como propia la consigna porfirista: “Mátalos en caliente”.

POR GUSTAVO DE HOYOS WALTHER

PRESIDENTE DEL CNLE

@GDEHOYOSWALTHER

PAL