COLUMNA INVITADA

La Refundación del PRI (parte III): Un giro de 180 grados

Como anticipe en mi articulo anterior analizaremos algunos puntos que considero importantes para que el PRI

OPINIÓN

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Martha Gutiérrez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

Como anticipe en mi articulo anterior analizaremos algunos puntos que considero importantes para que el PRI pueda llevar a cabo su refundación, y que implican dar un giro de180 grados para la recuperación de la confianza de la sociedad mexicana. Si es que aspira a conducirla nuevamente, y hacer de ese Instituto político un partido representativo del siglo XXI.

Para ello el PRI debe comenzar por entender los cambios que sufrió la sociedad y que aun está reconociendo. Porque hasta hoy, continua funcionando como si nada hubiese cambiado, y eso no es cierto. El empoderamiento de los ciudadanos en una buena parte se debe a que con la llegada de la era digital entre otras cosas, hoy la democracia la ejercen en tiempo real.

A eso se debe que personajes como Samuel García, en su fallido intento por aspirar a la Presidencia de la República crezcan como la espuma. Porque advierte de la utilidad de las herramientas tecnológicas, y gracias a que sus publicistas (ni siquiera él) están sabiendo utilizar el medio, lo convencieron de que MC es la segunda fuerza política. Con eso ahora pretenden crear esa figura para sustentar su argumento. Porque ni los números, ni las encuestas demuestran que son una segunda fuerza.

A través de una campaña publicitaria crean la expectativa pretendiendo mover hacia allá la intención. Esto es un tema delicado que se debe estudiar, ya que por medio de Fake News provocan alguna situación en la percepción de la gente a partir de la ficción, y desde ahí comienzan a construir. A diferencia de Josepgh Goebbels quien decía: “miente, miente, miente que algo quedará, cuanto mas grande sea una mentira mas gente la creerá”

Es decir, que la visión de los publicistas metidos en la política es partir de una mentira y desde ahí construir una realidad. Exactamente lo mismo que hace el Presidente Andrés Manuel López Obrador para gobernar, inicia todos los días en su mañanera con una mentira y sobre la marcha va colocando las piezas para que esa fantasía se convierta en una verdad.

Por ejemplo: el AIFA que en realidad es un aeropuertito que esta vacío y que no cubre la demanda de vuelos internacionales ni de conectividad para una gran Metrópoli como lo es la capital del país , pero que López Obrador nos lo vende como el gran Aeropuerto de América.

Lo mismo sucede con la Refinería de Dos Bocas, con el Tren Maya, el Sistema de Salud, la Educación, la “Bodegotota” de Medicamentos, o la atención de la emergencia ocasionada recientemente por el Huracán Otis en el Puerto de Acapulco y varios municipios de Gro., mientras que la sociedad va cayendo en su cuento, la va envolviendo con la venta de sueños. En una elaboración propagandista que de ninguna manera es real y mucho menos de resultados en la acción de gobierno.

Los elementos sobre los cuales hay que intervenir para poder ir hacia la refundación del Partido Revolucionario Institucional tienen que ver con el entendimiento del contexto. Porque el PRI no es el único que esta en crisis. En la crisis están todos. Comenzando con Morena, que al no ser propiamente un partido político sino un movimiento le da al dueño de ese partido la libertad de conformarlo como quiera.

Porque en una visión sistémica un partido político no nada mas es su Comite Ejecutivo Nacional. Un partido político son sus bases, es el contexto donde esta inmerso y a quienes representa, sobretodo el mensaje que manda, y lo que la gente percibe que es eso. En México durante muchos años cuando se escuchaba hablar de partido automáticamente se pensaba en el PRI, porque era lo que había, no había otro.

Posteriormente en el camino nos fuimos encontrando que había otras modalidades. Sin embargo en el PRI no se dieron cuenta o no quisieron darse cuenta, porque todos estaban copiando al PRI. ¿Y por que? Porque prácticamente todos surgieron del PRI, eran sus clones.

De esta manera llegaron al año 2000, pensando que solo había una forma de organizar a un partido político. ¿Pero como es que se llegó a romper ese techo de cristal? A golpes. Porque en la medida en el PRI fue pierde y pierde, lo que uno se empieza a preguntar es: ¿por que? Entonces comenzamos a darnos cuenta de que la sociedad va mucho mas adelante que los partidos políticos.

El desfasamiento de la sociedad nos confronto con la realidad y nos empujó a preguntarnos.

¿Por que la sociedad no quiere al PRI, al resto de los partidos políticos, ni a los políticos?

Pues por la sencilla razón de que no le están hablando a los ciudadanos o al pueblo. Se están hablando a ellos mismos. Entonces empieza uno a analizar la historia y se da uno cuenta de que así fue. Porque el PRI realmente no funcionaba como un partido político, en realidad funcionaba como una Secretaría más de los gobiernos en turno creada para legitimar las decisiones de ellos ante ellos mismos. Al margen de la sociedad.

Entonces el PRI si en realidad no funcionaba como un partido, ¿que era? Porque se llamaba partido, tenía al sector popular, obrero, de transporte, etc. Sin embargo en el Revolucionario Institucional nunca estuvieron los grupos mayoritarios de las clases medias, que era la que traía la mayor capacidad de ciudadanos profesionales, técnicos y académicos.

Quienes empezaron a cuestionar al PRI, que en lugar de entenderlos y responder a sus demandas, prefirió dejárselas al PAN. Pese a que fueron precisamente los gobiernos emanados del PRI quienes impulsaron la estabilidad, progreso, crecimiento y bienestar que elevó la calidad de vida de los mexicanos generando el segmento de las clases medias.

Lamentablemente nunca se dieron cuenta de que sus aciertos habían sembrado y formado las aspiraciones de una mejor vida de las clases medias en el siglo XX.

Ese PRI que formó las clases medias en el siglo XX, no entendió el rol que podían jugar en el desarrollo de la sociedad y prefirió quedarse con los sectores populares. Por cierto, es la misma debilidad de Andrés Manuel López Obrador. Por eso no quieren nada con las clases medias porque son las reactivas, las que confrontan, las que obligan a dar resultados. Desafortunadamente el PAN, que de manera natural “representa” a las clases medias, con el cambio tecnológico ya no las entiende.

Porque en el fondo el PAN gracias a la debilidad de sus liderazgos ya tampoco representa a la sociedad, sino a unos cuantos grupos de interés. No me digan que el PAN si sabe como incorporar a la Academia, como integrar la Investigación, a los Profesionales, los Comerciantes, y nadie los esta representando.

No saben como convocarlos ni a que convocarlos, porque no los conocen. La crisis del sistema partidista es profunda. Cuando decimos no saben es en que realidad los lideres de los partidos no lo saben. No sabe Andrés, ni Alito, ni Marko, del resto de los dirigentes ni que decir. Porque son incapaces de salirse del pequeño círculo que los rodea.

Imagínense de que tamaño es la incapacidad, que para ocupar el cargo de Ministro de la SCJN López Obrador prefirió enviar ternas de leales, en lugar de convocar a la experiencia y los talentos jurídicos. Lo mismo les sucede a los dirigentes de los partidos políticos en la selección de sus candidatos, que en lugar de buscar e impulsar la competitividad de los aspirantes, reparten posiciones entre sus incondicionales.

El gran éxito del siglo XX fue precisamente la creación de las clases medias, por desgracia el PRI no supo que hacer, se desentendió de ellas, y era de esperarse que un día lo iban a rebasar. Fue en la década de los 90’s que esas clases medias comenzaron a empoderarse con la influencia de la Radio y la Televisión, las mismas clases medias formadas por el PRI en el siglo XX, que con la marca PAN en el año 2000 lo derrotaron. Un segmento que el PRI no quiso voltear a ver.

Sin embargo el PAN a pesar de haberlos capitalizado por doce años, tampoco los entendió, por eso en el 2018, Andrés Manuel López Obrador aprovechándose del hartazgo y de las benditas redes sociales utilizó de manera orgánica la tecnología para comunicarse con la sociedad y así gano la elección.

A la fecha ni el PRI, ni el resto de los partidos políticos han logrado decodificar los cambios de la sociedad, por eso no la entienden.

La pregunta es: ¿El PRI puede salvarse sin cambiar disruptivamente? No, no puede. Por la sencilla razón de que todo cambió.

La falta de entendimiento y de la evolución de la sociedad es la razón por la que los partidos políticos se han quedado rezagados. Por eso nos tienen sujetos a la manipulación de los vivales políticos. Porque al no haber formación política seria, no hay referentes con quien contrastar.

Por eso es que en este escenario cualquier oportunista se aprovecha y vemos personajes como Samuel García a quien Andrés Manuel López Obrador perversamente para dividir e inhibir el voto de las clases medias lo echo a andar diciéndole a Andrés Samuel Fosfofosfo García que podía ser Presidente de la República, y el berrinchudo gobernador neolonés se la creyó, y no dudo al costo que fuese en postularse. Por eso lo sucedido estos últimos días en Nuevo León es verdaderamente vergonzoso.

Por eso insistimos en que la velocidad del cambio en el mundo de hoy, 25 años son demasiados. Estamos en otra era. La era con la que Vicente Fox llegó al poder en el año 2000, nada tiene nada que ver con la del 2025, hoy es otro mundo. Por eso cada día estoy mas convencida de que la política es para profesionales. Pero para profesionales del 2025, no para profesionales de 1950 como López Obrador, o para profesionales del 2000 como Fox.

Porque en este contexto resulta que dentro de esta profesionalización de la política se desprende que la evolución se debe dar al mismo ritmo que el entorno. Porque no se trata de una cuestión cronológica. Es principalmente una cuestión de apertura de mente, de visión, de entendimiento.

Porque puedes tener 36 años como en el caso de Samuel García y pensar y actuar como un anciano de 100, quien a pesar de su corta edad y de colgarse de la figura de Mariana Rodríguez, su esposa, quien es una destacada influencer, tiene una mentalidad del siglo pasado, no quiere que le vean las piernas porque es de su propiedad, es autoritario, no negocia, hace irrupciones violentas en el Congreso. Evidentemente existe una gran incongruencia en la personalidad de Samuel García.

Por otra parte si bien es cierto que gracias a la empresa de publicidad que contrató Dante Delgado para manejar la imagen de Movimiento Ciudadano y sus candidatos, utilizan eficazmente las herramientas tecnológicas y la publicidad para afirmar que el Movimiento Naranja representa la nueva política.

Pero cuando vemos lo que ha sucedido con el Congreso de Nuevo León provocado por la falta de capacidad y oficio político del Gobernador, y la entrevista que hizo Azucena Uresti a Dante Delgado y su forma de reaccionar, pues lo que nos provoca es es una total incongruencia. Porque la manera en que se están conduciendo no tiene nada de nuevo.

Yo le diría al señor Senador que esta completamente equivocado, porque no hay vieja o nueva política. Lo que existe es buena o mala política.

La buena política es la que genera resultados. La mala, es la que confronta y no lleva a ninguna parte. El debate al que está convocando hoy Movimiento Ciudadano es un debate falso, porque ni todo lo nuevo es bueno ni todo lo viejo es malo. Hoy, a pesar de todo tenemos un gran país, y esto no es gracias a MC, ni a Morena, ni al PAN, ni al PVEM, ni al PT. Reconozcámonos en nuestras responsabilidades del siglo XXI, no en las descalificaciones de unos hacia otros.

A quien se le ocurrió tomar el Congreso del Estado de Nuevo León con porros. Eso es nueva política o vieja política. Pregunto. Porque a todas luces a quien se le ocurrió romper el orden, lo que hizo fue ejecutar una mala política cuando se le agotaba el tiempo de la negociación sin tener en la mano una solución, y contra la pared creyó que reaccionando de manera violenta iba a conseguir algo.

Eso, no es una mala política. Es una pésima política. Porque el PRI, ese con el que Dante Delgado no va ni a la esquina no tiene en su historia antecedentes de haber arreglado los problemas enviando turbas para violentar las decisiones de un poder autónomo como el Legislativo. Siempre será mejor un mal arreglo que un buen pleito.

Como decía el Maestro Enrique Olivares Santana: “Siempre, cuando hay un conflicto ninguno es dueño de la verdad, siempre hay que escuchar a todos. Eso no solo es ser un político profesional, eso significa ser un político de verdad”

Lo que México y los mexicanos necesitamos son políticos responsables que apartados de las ocurrencias y la arbitrariedad lo conduzcan.

Los cual nos lleva a sugerir que en la refundación del Partido Revolucionario Institucional se deben incorporar elementos de ética.

Y no es pregunta.

POR MARTHA GUTIÉRREZ

Vocal del Consejo Directivo Del Instituto de Política y Gobernanza, A. C.

@MarthaGtz

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