PERISCOPIO

Las dos tortas de Marcelo

Se cumplió con Marcelo Ebrard aquella máxima que los duros de Morena le endilgaron desde 2021

OPINIÓN

·
Raymundo Sánchez Patlán / Periscopio / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

Se cumplió con Marcelo Ebrard aquella máxima que los duros de Morena le endilgaron desde 2021 cuando empezaba a ser más explícito sobre su aspiración presidencial: “quien se dobla una vez, se dobla dos veces y más”.  

Deshonrosa marca que el excanciller llevará tatuada por el resto de su vida, por no atreverse a lo que sí se atrevió su jefe político en 1988 cuando siendo militante del PRI, éste le negó la candidatura a gobernador de Tabasco: renunció al partidazo y se postuló por el Frente Democrático Nacional. 

Al final de cuentas, don Marcelo decidió permanecer en Morena en lugar de postularse por Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado, después de tanto acusar trampas y prácticas corruptas en el proceso interno de selección con el que la 4T ungió a Claudia Sheinbaum como virtual candidata presidencial.  

Igual que Ricardo Monreal, Ebrard prefirió “ser nada, no participar en nada antes de traicionar al presidente” Andrés López Obrador. No hubo sorpresa para quienes lo conocen, pues su sometimiento al tabasqueño es añejo. Lo mismo hizo en 2011, cuando Ebrard y López Obrador se midieron en una encuesta para definir al candidato presidencial del PRD, partido en el que militaban en ese entonces.  

El actual mandatario sólo ganó en la pregunta: “Si los candidatos a la presidencia en el 2012 fueran los siguientes, ¿usted por quién votaría?” Ebrard triunfó en "¿Cuál es su opinión respecto a…?” y “¿Por quién o quiénes nunca votaría?”. Aun así, cedió la candidatura.   

Y al cederla, también cedió todo su capital político y el respeto que pudieron haberle tenido en la cuatroté. Pensó que le darían trato de hijo pródigo, porque “Somos la segunda fuerza dentro de Morena y debemos ser tratados como tales”. Hasta dijo que vio un entendimiento con Sheinbaum en ese sentido.  

Al otro día la virtual candidata le propinó su dosis de realidad. No sólo lo desmintió, sino que lo dejó como mentiroso: “Bueno, no puede ser la segunda fuerza, ni la tercera fuerza, ni la cuarta fuerza, porque Morena es una sola fuerza. Qué bueno que él decidió quedarse en Morena, pero en los estatutos de Morena quedó muy claro (...) que la filiación es individual y no puede haber corrientes”. 

Lo mismo el dirigente del partido, Mario Delgado: “en Morena están prohibidas las corrientes, las cuotas, imagínate si entramos a un esquema de cuotas y cuates sería la destrucción de nuestro movimiento. Morena debe mantenerse como un instrumento de lucha”.  

Humillado y ninguneado, don Marcelo, sin mayor futuro político que el que quieran prestarle en la finca La Chingada de Palenque y la cuatroté, para que siga soñando que en 2030, ahora sí, no se va a doblar.  

POR: RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN
RAYMUNDO@ELHERALDODEMEXICO.COM

@R_SANCHEZP

MAAZ