COLUMNA INVITADA

La #4T ... ¿"Marchante" internacional?

El regateo es parte del día a día del mexicano. Pasa en nuestros tradicionales y maravillosos mercados

OPINIÓN

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Óscar Sandoval / Colaborador / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

El regateo es parte del día a día del mexicano. Pasa en nuestros tradicionales y maravillosos mercados, pero también entre empresas y con grandes corporativos. Incluso sucede en la política. En todos los casos, para bien o para mal, el precio ya incluye la posibilidad de aceptar un menor valor por nuestro producto o servicio. Si hay regateo, sales ganón, si no, no hay pérdida. Nos desvalorizamos.

Entre mexicanos hay valores entendidos. No así con los de fuera. México está regateando en el terreno diplomático. Lo hemos hecho antes, “comes y te vas”; pero eso no lo hace bien y tampoco le resta motivos de preocupación.

El riego hoy está en que lo estamos haciendo en el terreno comercial. ¿Cuánto podría costarnos? Al menos una parte de los 2 mil millones de dólares diarios de intercambio comercial que de acuerdo con lo dicho por Vladimiro de la Mora de la AMCHAM en La Billetera de ADN40, se da entre México y Estados Unidos. No es menor.

Es romántico y útil para algunos sectores de la población utilizar la Independencia de México para hablar de una nueva “independencia” como lo ha insinuado el presidente López Obrador.

Asumo que lo hace consciente, al menos de dos cosas: que en 28 años el comercio bilateral ha crecido 711 por ciento y que hay una codependencia, por ejemplo, es imposible que EE. UU. crezca sin la fuerza laboral mexicana.

El ”estilacho” y amiguismo mexicano omite el pragmatismo de la política gringa es que muy amigos, pero el dinero va primero. Dicho esto, pongámonos en el escenario extremo: la salida del TMEC.

Recordemos que los tratados son negociados por quienes administran el gobierno, acordados / aprobados entre congresos, en el caso mexicano el Senado; y los jefes de Estado, como eso, no como jefes de gobierno, son quienes lo firman.

De esta forma, la opinión de la Administración o gobierno tiene su momento y lugar, como lo tuvo el Gobierno encabezado por el presidente López Obrador, aún y cuando en el momento en el que se renegocio solo era gobierno electo. Nuevamente, lo que dice el TMEC lo conocieron y estuvieron de acuerdo quienes ahora nos gobiernan.

¿Qué podría pasar ante la interpretación del presidente sobre la defensa de la Soberanía? El procedimiento iniciaría con consultas internas de dependencias involucradas para enviar opinión al Senado y que sea ahí el espacio debate y eventual aprobación de una salida.

Se lee fácil, pero tiene muchas complicaciones políticas. Primero, la postura de Ricardo Monreal ante muchas de las políticas de la Administración López Obrador y ante la sucesión. Además de algunos senadores de “oposición” que priorizan sus relaciones de amistad y futuro político a un sentido de presente y futuro de país.

El regateo pasa también en el Senado, el problema es que la sola insinuación nos pone más lejos de donde sale el pan de muchos mexicanos (remesas y comercio), incluida la popularidad del presidente; y cerca de quienes nos cuestan. Es cosa de hacer las cuentas y dejar de confundir respeto y legalidad con soberanía.

Pero en cambio de régimen, no nos queda más que, como dice un buen amigo mío, aplicar lo que hacen los cardenales y obispos ... meditar, estudiar y esperar a que los "otros" se tropiecen.

POR ÓSCAR SANDOVAL SAENZ
CONSULTOR, SOCIO DE 27 PIVOT
OSANDOVALSAENZ@27PIVOT.COM
@OSANDOVALSAENZ

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