OJOS QUE SÍ VEN

Estrategia fallida

Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con un buen amigo, buen político y un eficiente servidor público

OPINIÓN

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Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Foto: Especial

Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con un buen amigo, buen político y un eficiente servidor público. Deme la oportunidad de reservarme el nombre y ubicación de este amigo, por respeto a él y porque lo que me compartió es de un interés superior para poder entender el mayor fenómeno político de nuestra historia.

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, aunque no lo podamos creer, continua con niveles de aprobación superiores al 65 por ciento, a pesar de la creciente violencia en el país, a pesar de que hay 2.5 veces más muertos que en el sexenio de Felipe Calderón, a pesar de que su estrategia de abrazos a los criminales visiblemente no funciona y ya le tomaron la medida, a pesar de que nuestra economía no despega después de la pandemia, a pesar del cierre de empresas, a pesar de que en México ya hay más de ocho millones de nuevos pobres, a pesar de la polarización social que ha provocado y un largo etc.

Este amigo me dijo que la estrategia que la oposición ha elegido simplemente no funciona porque López Obrador ya no se mueve en el ámbito político, lo hace en el emocional y espiritual. Esa es la razón por la que a muchos de sus seguidores no les importa dejar la pobreza o tener trabajo porque han encontrado en su discurso, razones que van más a lo emotivo que a lo político.

Por lo tanto, atacarlo, criticarlo desde la política ya no funciona, por el contrario, lo fortalece con ese sector que lo entiende como una víctima. A mi amigo lo consultaron los partidos perdedores en la elección para gobernador en Quintana Roo. No se explican por qué Morena ganó por tan amplio margen.

Me dijo que la oposición no acepta que quien compite es López Obrador con el rostro de sus candidatos, y en el caso de Quintana Roo y toda la península de Yucatán no entienden que ahí sí quieren el Tren Maya. Abrí mis ojos con asombro. ¿Si quieren el Tren Maya? Su respuesta fue un contundente sí. Me explicó que si hay una obra emblema del presidente es el Tren Maya, por encima de la refinería o el aeropuerto.

La población en general, así como la mayoría de los empresarios y políticos han visto en ese tren la oportunidad de detonar el crecimiento económico. “El movimiento #selvamedelTren es lo más chilango que existe” me dijo con una sonrisa en su rostro. Ese movimiento no es apoyado por el sureste y me aseguró que, en cualquier encuesta, en cualquier entidad de la península de Yucatán, tanto el tren como el presidente salen evaluados con un 70 por ciento de aprobación.

El error que ha cometido la oposición me dijo, es no tener la sensibilidad de conocer el sentir de cada una de las regiones del país. En el caso del sureste se sintieron atacados por el centro que nunca ha visto importante lo que se hace en estas regiones y el resultado es una condena a los opositores y un crecimiento de la aceptación al presidente y a sus proyectos. López Obrador supo manejar muy bien esta lucha entre el centro y el sur de país y la usó en su beneficio.

Y la misma estrategia la usa para todas las regiones del país. Este jueves, López Obrador volvió a criticar a sus adversarios acusándolos de “vivir en una burbuja” y bajo la explicación de mi amigo, pues tiene razón. México no solo es la zona metropolitana de la Ciudad de México, de Guadalajara o Monterrey.

El pensamiento de todo el país no solo esta en las redes sociales y es un error creer que Twitter refleja el sentir de México. Desde luego cualquier político puede derrumbarse en su imagen de un día para otro. Pero si eso es lo que busca la oposición a través del golpeteo político no lo logrará, debe competirle en su misma cancha, con un jugador mediático, hasta mesiánico.

De no entenderlo, la oposición podría sufrir el más grave revés de su historia en 2024. Lamentablemente no estamos ante un político regular, se trata de un fenómeno político que crece, mientras menos logros obtiene.

Corazón que sí siente

Ildefonso Guajardo, ex secretario de economía de Enrique Peña Nieto, negociador del T-MEC y actual diputado federal, aparece en escena como un aspirante presidencial igualando en apoyos al también priísta Enrique de la Madrid. No suena mal, nada mal.

POR JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
@JESUSMARTINMX

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