DISCULPE LAS MOLESTIAS

Seguridad y el nuevo episodio de la desinformación

Decir que la violencia en la CDMX ha disminuido es hablar con verdad... ¿Eso significa que ya no hay extorsiones u homicidios? No. Decir eso sería mentir

OPINIÓN

·
Azul Alzaga / Disculpe las Molestias / Opinión El Heraldo de México

Decir que el delito de alto impacto, aquel relacionado directamente con la violencia, ha disminuido en la Ciudad de México, es hablar con verdad. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública este reporta una caída de 54 por ciento respecto al mismo periodo de 2019, en donde más específicamente el homicidio doloso disminuyó en 63 por ciento y la extorsión en 70 por ciento. 

¿Eso significa que ya no hay extorsiones u homicidios? No. Decir eso sería mentir. Claro que siguen existiendo y nadie los niega. Por lo tanto, un caso en una portada de periódico o en un noticiero puede ser real (puede). 

¿En cambio qué sí es mentir? Asegurar, basado en algunos testimonios y cifras sobre percepción que, por ejemplo, la extorsión está en aumento, como lo hizo la revista Proceso el fin de semana pasado. También lo sería sugerir que la violencia está en auge en la Ciudad, como sucedió con un reportero durante la conferencia de la jefa de Gobierno, en estos días. 

Otro ejemplo de ello es el destacable ejercicio de manipulación que hizo en su portada del miércoles 25 de mayo el diario Reforma. Veamos. De acuerdo con sus ocho columnas, el gobierno de Claudia Sheinbaum es el que más homicidios ha acumulado en comparación con los tres anteriores: 2,580, con AMLO; 2,509, con Ebrard; 2,717, con Mancera y 4,036 homicidios en el mandato de Sheinbaum. Enseguida la plana añade: esa acumulación, “aún con tendencia a la baja”, como matando el dato de la tendencia y dando relieve al de la acumulación. 

Pero si uno pone tantita atención en la otra gráfica que el mismo Reforma ofrece bajo un titular, cuyo esfuerzo es el de sugerir que el gobierno “cuenta una parte de la historia, pero no la real”, se vuelve evidente la trampa: en el gráfico de tendencia continúa sobre la presencia de homicidios en los cuatro gobiernos, es claro que la administración de Mancera tuvo una pendiente positiva pronunciada a partir de la mitad de su mandato, que indica el consistente crecimiento del homicidio en la ciudad, heredando al siguiente gobierno el pico más alto de las últimas cuatro administraciones. 

Caso contrario puede verse en el periodo de Claudia Sheinbaum, en donde la pendiente es inversa, llegando al punto más bajo de las cuatro administraciones. Esto es una hazaña si se considera que, a diferencia de sus antecesores, su gobierno partió del pico más alto.

Pero la implicación de ese detalle no es sólo esa, también es numérica: dado que recibió la estafeta de una ciudad en condiciones de alta incidencia en ese delito, es evidente que esa inercia se mantuvo durante los primeros meses con una alta acumulación de casos. Muy pronto, sin embargo, la pendiente se invierte. 

¿A quién responsabilizar, por tanto, de esas cifras acumuladas? ¿Por qué la intención de manipular los datos? ¿Por qué el nado sincronizado? 

Juzgue usted.

POR AZUL ALZAGA
PERIODISTA
@AZULALZAGA

CAR

Sigue leyendo:

Ya nos vimos

No es el presidente

No manipules, Claudio