COLUMNA INVITADA

Nóvaya Gazeta baja el telón

Ha criticado a las autoridades rusas por corrupción, fraude electoral y violaciones de derechos humanos

OPINIÓN

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Emerson Segura / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

“El periodismo en Rusia atraviesa un valle oscuro”, era una de las líneas que pronunciaba Dmitry Murátov, con motivo del Premio Nobel de la Paz que recibía el 10 de diciembre de 2021. “Antídoto contra la tiranía”, fue el nombre que eligió para aquel discurso.

Un día después de la invasión rusa a Ucrania, el periódico Nóvaya Gazeta y del que Murátov funge como editor en jefe desde 1995, publicaba en su primera plana “Rusia. Bombardea. Ucrania.”, y poco más de un mes después Murátov anunciaba el cierre del periódico “hasta el fin del conflicto”, incluida su versión digital.

Nóvaya Gazeta era considerado uno de los últimos bastiones de la prensa independiente en Rusia. Hemos estado trabajando “durante 34 días en condiciones de censura militar”, aseguró Murátov ante medios internacionales.

El periódico recibió una advertencia por parte del Roskomnadzor, la agencia ejecutiva federal rusa responsable de monitorear, controlar y censurar los medios de comunicación rusos, el pasado 28 de marzo por no haber precisado a una organización no gubernamental, como “agente extranjero”, tal y como lo exige la legislación rusa.

exige la legislación rusa. Cabe recordar que el pasado 4 de marzo el presidente Vladimir Putin firmó una ley que prevé hasta 15 años de cárcel por difundir “información falsa” sobre las fuerzas rusas en el conflicto con Ucrania y prohi - bió utilizar palabras como “guerra” o "invasión” para referirse a la campaña militar rusa. Esto provocó que Nóvaya Gazeta así como agencias como la BBC y Deutsche Welle dejaran de informar sobre la campaña militar rusa.

Dmitry Murátov inició su trayectoria como periodista en periódicos soviéticos, y tras la disolución de la URSS en 1991, él y otros periodistas cofundaron el periódico Nóvaya Gazeta, que pronto se convirtió en uno de los principales defensores de la democracia y la libertad de expresión en Rusia.

El último líder de la Unión Soviética y ganador del Premio Nobel de la Paz en 1990, Mikhail Gorbachev, apoyó financieramente al periódico y se convirtió en copropietario en 2006.

Bajo el liderazgo de Murátov, Nóvaya Gazeta ha criticado a las autoridades rusas por corrupción, frau - de electoral y violaciones de derechos humanos.

Entre 2000 y 2009, seis periodistas del diario han sido asesinados por escribir artículos críticos sobre las operaciones militares rusas en Chechenia y el Cáucaso.

Murátov ha sido un ferviente crítico de la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014 y el uso de la fuerza militar por parte del gobierno, tanto dentro como fuera de Rusia.

Asimismo, en días recientes anunció que subastaría su medalla del premio Nobel que le fue entregada en Oslo, Noruega, el pasado diciembre y que donaría el dinero para ayudar a los refugiados ucranianos.

Murátov fue galardonado junto con la periodista filipina María Ressa, “por sus esfuerzos para salva - guardar la libertad de expresión, que es una condición previa para la democracia y la paz duradera”. Hoy, Nóvaya Gazeta baja el telón.

POR EMERSON SEGURA VALENCIA

ASOCIADO DEL PJCOMEXI

@EMER_SEG

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