DESDE AFUERA

Migración: lo malo de lo bueno

Sería un error aceptar el aumento de las remesas como un beneficio

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Más allá de partisanismos y vuelcos ideológicos, que de tan polarizados parecen casi religiosos, las cifras de migración y de remesas pintan un panorama económico mucho menos agradable y positivo que el descrito por el gobierno mexicano.

El anunciado arribo de 3 mil 910 millones de dólares en remesas desde el exterior en febrero o 7 mil 841 millones al primer bimestre de 2022, es una cifra más que respetable, y de hecho refuerza la idea de que los envíos son la principal fuente de divisas extranjeras del país, y de paso un monto superior al de la inversión pública.

Para el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA) "en los últimos años, la formación bruta de capital del sector público con relación al PIB ha seguido una tendencia a la baja", mientras las remesas han aumentado su importancia relativa en las cuentas externas de México: en 2021 superaron en 163 por ciento la inversión extranjera directa y fueron el equivalente de 61 pc de las exportaciones automotrices; son además, 178 pc de las exportaciones petroleras.

En 2021, las remesas a México crecieron 27.1 por ciento, de 40 mil 600 millones de dólares en 2020 a 51 mil 600 millones de dólares en 2021, en lo que marcó un máximo histórico. A nivel mundial, México se clasificó el año pasado como el tercer mayor receptor de remesas, detrás sólo de China e India.

Ese incremento no refleja sólo una mejoría en la situación de los remitentes o en la economía de los países donde se encuentran, que en el caso mexicano son abrumadoramente de Estados Unidos, sino también un aumento en el número de migrantes, documentados o indocumentados, que salen de México hacia territorio estadounidense.

"La migración a Estados Unidos también explica el crecimiento de los flujos de remesas. Desde 2019, el número de encuentros en la frontera de Estados Unidos con mexicanos que intentan ingresar al país se ha duplicado", afirmó un reporte del grupo Diálogo Interamericano.

Por un lado, indica el estudio, el número de migrantes mexicanos se elevó en casi un millón, durante 2021, una tendencia notable si se recuerda que también fue un año de aislamiento sanitario.

Esa cifra es un "rebote" notable en relación a lo que pasó en la década anterior, donde la fluctuación entre los que se fueron y los que regresaron fue de unos 130 mil personas a finales de 2018.

Sería un error aceptar el aumento de las remesas como un beneficio, aunque para millones de personas, las familias de los migrantes, sea la diferencia entre una situación económica modesta y la pobreza. Hay en el país un incremento de la pobreza, o al menos del número de pobres, de 51.9 millones a 55.7 millones, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

En ese marzo, el aumento de las remesas, con todo y sus beneficios, destaca la importancia de Estados Unidos para México y las vulnerabilidades mexicanas.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

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