COLUMNA INVITADA

Entre fiscales carnales te veas

En lo que quizá constituyó el último triunfo ciudadano frente a un pretendido abuso de poder, Raúl Cervantes renunció en 2017 a la infame pretensión de ser Fiscal General por 9 años

OPINIÓN

·
Federico Döring / Colaborador / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

El 28 de septiembre de 2019 AMLO dijo durante una gira en Chihuahua “Nada de que el presidente no sabe, no se enteró, de que el presidente no tiene buenos colaboradores, de que lo engañan. Mentira, el presidente de México se entera de todo”, hoy esa frase le corroe por todo el cuerpo. En lo que quizá constituyó el último triunfo ciudadano frente a un pretendido abuso de poder, Raúl Cervantes renunció en 2017 a la infame pretensión de ser Fiscal General por 9 años –y que habría garantizado la impunidad total a Enrique Peña Nieto– ante el levantamiento social que condenaba tan aberrante nombramiento.

Colectivos de Derechos Humanos, las benditas redes sociales, y la oposición en su conjunto, por su puesto incluida MORENA, condenaron tal pretensión, a tal grado, que incluso hubo temporalmente un riesgo de crisis constitucional en la Cámara de Diputados, con la toma de tribuna de uno de los parlamentarios más capaces, serios y profesionales con lo que cuenta México, como medida de presión al Gobierno Federal. Si bien, finalmente Jorge Carlos Ramírez Marín rindió protesta como Presidente de la Mesa Directiva, no fue sino hasta el 7 de septiembre, una vez que ya se tenía el compromiso de que se retiraría esa candidatura, lo cual sí cumplió el PRI. 

En el ámbito local de la CDMX con el voto en contra del PAN, Sheinbaum a través de su mayoría eliminó un candado que por unanimidad se había establecido en la nueva constitución capitalina para que nadie que hubiera ocupado un cargo de elección en los últimos tres años pudiera postularse para ocupar la nueva Fiscalía de la CDMX. Dicho candado se conocía como la “fracción Raúl Cervantes”; sin embargo, la mayoría de Morena en la I Legislatura del Congreso local la eliminó, con el voto de abstención cobarde del PRD y PRI para pavimentarle el camino a la actual Fiscal.

El amparo liso y llano que ayer otorgó la SCJN ha reparado un abuso de poder e injusticia, combinada, de dos fiscales carnales que actúan con un terrible sesgo partidista y con el dolo del abuso de poder faccioso que, tanto se temía, podría cometer el exsenador con licencia Cervantes como Fiscal, con cordón umbilical partidista, al titular del Ejecutivo Federal. La historia de terror en contra de Laura Morán y su hija Alejandra Cuevas Morán tiene, como la biblia, dos testamentos.

En el antiguo testamento todo fue legal, justo y sin tráfico de influencias, pues la denuncia en su contra inició en agosto de 2015, siendo dictado el no ejercicio de la acción penal en varias ocasiones en 2016 y 2017, mismas que siempre recurrió Alejandro Gertz. Pero todo cambio en el 2019, ya en el nuevo testamento, con él en la FGR desde el 18 de enero y con Ernestina Godoy en la entonces Procuraduría General de Justicia capitalina desde el 5 de diciembre de 2018, es ahí cuando los astros del tráfico de influencias y abuso de poder se alinearon en su contra.

A tal grado fue el abuso de poder que los ministerios públicos que en un inicio negaron las órdenes de aprehensión, fueron despedidos e incluso se les giraron a ellos órdenes de aprehensión por el delito de “denegación de justicia”, mismas que a través de amparos combatieron con éxito y que ahora, gracias a este fallo, demandarán por daño moral a las autoridades capitalinas del gobierno de MORENA.

Más allá de las acusaciones sin fundamento en contra de Laura Morán por ser la responsable, como concubina de Federico Gertz, de sus cuidados médicos, sin elemento alguno e imponiendo un estereotipo patriarcal de justicia para la fabricación desde el poder de un caso sin fundamento en su contra; en el colmo de la degradación moral las fiscalías (local y federal) de MORENA pretendieron encarcelar a su hija Alejandra Cuevas Morán, quien ni siquiera vivía en el domicilio, inventando ilegalmente la figura jurídica de “garante accesorio”. Todo en el sexenio del presidente que presume ser el más feminista de nuestra historia.

Más allá de las acciones legales emprendidas en contra de los pseudofuncionarios de MORENA, las tropelías de ambos fiscales carnales no pueden quedar impunes y si existe algo de dignidad en el Senado y en el Congreso de la CDMX, ambos deberían de ser llamados a cuentas; y salvo que sean cómplices de graves delitos cometidos por los titulares del ejecutivo federal y local, cesados como consecuencia de la exhibida jurídica y política que les ha dado la SCJN.

POR FEDERICO DÖRING

DIPUTADO LOCAL DEL PAN

@FDORINGCASAR

PAL