TIEMPO DE INFRAESTRUCTURA

Importancia de los criterios ASG

Los proyectos de infraestructura deben ir acorde con metas ambientales, a la vez que establecen condiciones de equidad social en un marco jurídico que de certeza a los involucrados

OPINIÓN

·
Alejandro Guerrero Monroy / Colaborador / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

En diversos foros se ha señalado que para obtener un mayor crecimiento económico los países deben invertir entre 5 y 8 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) en obras de infraestructura. 

En América Latina la meta está muy lejos de alcanzarse, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en esta región el porcentaje del PIB invertido en infraestructura tiene una mediana de 2.3 por ciento; para el caso de México la situación no es mucho mejor ya que en el periodo comprendido entre 1996 y 2020 se tiene una media del 3.03 por ciento.

Estos montos en la infraestructura son una condición necesaria, sin embargo no son suficientes para detonar el crecimiento económico, pues es preciso que estas inversiones se den en proyectos de los que se obtengan mayores beneficios socioeconómicos, ya que sobran los casos en los que una mala planeación ha llevado a invertir en obras costosas, las cuales deben ser consideradas más como un derroche económico que como una inversión.

La recuperación de la inversión y su correspondiente obtención de beneficios socioeconómicos de la gran mayoría de los proyectos de infraestructura se da en el medio y largo plazo, situación que origina que cuantificar los riesgos y costos sea una tarea compleja y que requiere de un robusto marco analítico.

Dentro del marco del XXXI Congreso de Ingeniería Civil, organizado por el Colegio de Ingenieros Civiles de México, se señaló la importancia de considerar a los criterios Ambientales, Sociales y Gobernanza (ASG) en la evaluación de los proyectos de infraestructura.

Lo anterior implica un cambio en el paradigma de evaluar únicamente bajo indicadores de rentabilidad financiera. 

Bajo las condiciones de los ASG, los proyectos deben ir acorde con las metas ambientales, a la vez que establecen condiciones de equidad social en un marco jurídico que de certeza a los distintos involucrados. En este sentido, la infraestructura debe ser vista más allá de simples estructuras, sino como verdaderas entidades generadoras de servicios, como se indica en el documento “De estructuras a servicios” editado por el BID.

También existen grandes ventajas al incluir a los criterios ASG como parte del marco de evaluación de los proyectos de infraestructura. 

Al considerar criterios ambientales no sólo se estaría contribuyendo para alcanzar acuerdos de esta índole firmados por nuestro país, sino que además se consideraría la resiliencia de la infraestructura al cambio climático. 

Lo anterior acarrea ahorros millonarios por conceptos de mantenimiento, en este mismo sentido, para el sector de vivienda, se ha visto que los desarrollos que ofrecen materiales más amigables con el medio ambiente tienen una mayor velocidad de ventas, esto debido al grado de conciencia de la población en la materia. 

Asimismo, evaluar aspectos sociales implica que se reducirán riesgos por rechazos de las poblaciones a la construcción de infraestructura, ya que se considerarán primero que nada las necesidades de la población que podría verse afectada, estableciendo diálogo desde etapas de anteproyecto, lo que evitará retrasos en la construcción originados por la oposición de la población. 

Establecer políticas de buen gobierno tanto de las empresas constructoras como de las entidades contratantes de proyectos de infraestructura deberá ser garantía contar con los fondos financieros para concluir la construcción de los mismos.

Introducir criterios Ambientales, Sociales y Gobernanza debe ser visto como una inversión en las empresas desarrolladoras de infraestructura, toda vez que reducirán riesgos de que las obras se vean interrumpidas por violar reglamentos ambientales que no se hayan considerado, o por presiones sociales de habitantes que se opongan a la construcción de sus proyectos. 

Por otro lado, al elaborar un análisis sistémico en la etapa de proyecto se traduce en un análisis exhaustivo de las inversiones, y por ende de los beneficios esperados. 

Un aspecto que no debe perderse de vista es que muchos de los grandes fondos de inversión globales están exigiendo la incorporación de los criterios ASG en sus carteras de proyectos, por lo que si se desea ser beneficiario de dichos fondos se requiere de un trabajo arduo y conjunto entre la Iniciativa Privada y los distintos niveles de gobierno para el desarrollo y adopción de estos criterios. 

En un entorno en el que la economía mundial ha sido severamente golpeada por la pandemia, México no debe esperar más tiempo en adoptar criterios Ambientales, Sociales y Gobernanza en infraestructura para atraer inversiones e iniciar la etapa de recuperación económica del país.

POR ALEJANDRO GUERRERO CORRALES

INTEGRANTE DE GRUPO IPISA

@CNEC_Mexico

PAL