MALOS MODOS

Un gobierno Vaporub

Lo de Vaporub para el covid fue de veras un tremendo remate de faena. Nunca pensamos que alguien podría superar a Gatell en estos terrenos. Échele ganas, doc: un empujoncito y llegamos a los detentes

OPINIÓN

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Julio Patán / Malos Modos / Opinión El Heraldo de México

Que el gobierno sea chafón, malechote, está muy bien. Digo, es la 4T. De eso se trató siempre: de changarrizar el país. Pero nuestro presidente es un genio de la comunicación y sabe que no basta con que las cosas sean: es fundamental que parezcan. Y, ahí sí, todo su tan cuestionado equipo, del gabinete, a las bancadas, a los gobernadores, ha sabido estar a la altura.

Está, desde luego, el secretario de Salud. Nadie ha hecho un trabajo tan cuidadoso, tan a fondo, de degradación de la propia imagen. Bien, secretario. Lo de Vaporub para el covid fue de veras un tremendo remate de faena. Nunca pensamos que alguien podría superar a Gatell en estos terrenos. Échele ganas, doc: un empujoncito y llegamos a los detentes.

Claro, lo de Alcocer es jugar con ventaja: él, a diferencia del resto del equipo, sí tenía una reputación que cuidar. De todas maneras, los esfuerzos del resto son conmovedores. Miren a Cuau Blanco. Parecía difícil quedar peor, y ¡bum!: fotos con tres lideres del crimen organizado. O al otro tlatoani estatal, Cuit García, con lo de los baños de gasolinera. Chapó. En un régimen de trapiche, carreteras rotas a la semana y media de inauguradas y un Conacyt ayahuasquero, tiene mucho mérito, de veras mucho, meter al proyecto de nación los mingitorios. Luego vinieron los baños de Santa Lucía, con sus luchadores, pero el que abrió brecha fue mi góber.

Claro, no podemos dar por muerto a Gatell. Nunca. Porque lo de Alcocer es casi poético, pero zambutirnos la vacuna Abdala es también de profesionales del ramo. Sip: cuando parecía que no era posible añadir algo a lo de que el desabasto es una telenovela, nos deja ir el cuento de la medicina cubana: al matadero, pueblo mexicano, pero baratonamente. Dios bendice las vacunas-garnacha.

En donde estuvieron a punto de pegar con tubo fue en el gobierno chilango, con eso de que darle becas a los mejores es clasi-racista (meritocracia, fuchi caca). Bien hasta ahí: estaban desbloqueando un nuevo nivel de arrascuachamiento. El problema con ese ala de la 4T es que se pone cursi-académica, y sí, se pusieron en plan aquel episodio de Seinfeld en que se burlan de que alguien, en el maratón de Nueva York, se asoma a la ventana y grita: “¡Todos son ganadores!”. “Rey de los perdedores”, es la palabra que usan en la serie.

Así es como llegamos a promover una encuesta donde dice que el presidente tiene el 300000% de aprobación, y luego resulta que la empresa que la hizo se dedica a algo así como –disculpen la falta de rigor, pero da igual– encerar pisos o maquilar pambazos.

Lo que nos lleva de regreso al doctor Alcocer. Podríamos calificar a esta administración como un Gobierno Vaporub, y lo digo con todo el respeto para el Vaporub, que sirve para lo que sirve y –desafortunadamente– no sirve para lo que no sirve.

POR JULIO PATÁN
COLUMNISTA
@JULIOPATAN09

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