COLUMNA INVITADA

El Inai y las denuncias ante UIF contra expresidentes

En México hace 20 años se logró iniciar un esquema de verificación de la información pública, un sistema de reglas y procedimientos para obligar al gobierno que reciba y responda las solicitudes inclusive las anónimas

OPINIÓN

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Francisco Acuña Llamas / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Alguien que no importa quien sea, pero que es muy importante lo hubiera hecho, solicitó hace semanas a la Secretaria de Hacienda y Crédito Público: “ indique el número de denuncias que la Unidad de Inteligencia Financiera ha presentado ante la Fiscalía General de la República por delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y financiamiento al terrorismo, así como corrupción (…) en contra de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, registradas entre el año 2005 y el dato más actualizado que se tenga”.

¿porqué a la SHCP? Porque es información que puede tener la UIF y aquella pertenece a la Secretaría de Hacienda.
Ahora y ¿porque importante que alguien (incluido un anónimo o un seudónimo) hubiera reclamado información? Porque se trata del ejercicio de un derecho.

En una democracia el ejercicio de los derechos por la sociedad indican el nivel de vida democrática. En Cuba, Venezuela o Nicaragua, la gente, si dirigiera un oficio o un correo preguntando información a su gobierno, lo más seguro que es que ignoren su “petición”.

Damos por descartado que a cualquier mortal de esos países se les ocurra preguntar sobre temas escabrosos como el curso dado a denuncias en contra de las máximas autoridades que han tenido (en las última dos décadas). Primero, porque las autoridades son la continuidad de Fidel Castro, Hugo Chávez y el mismo Daniel Ortega; segundo, porque preguntar sobre denuncias en su contra implicaría represalias. Resulta una broma pesada imaginar que en esas latitudes alguien se atreva a denunciar a sus máximas autoridades sobre crímenes de cualquier tipo. Es más, ni siquiera les habrían recibido la denuncia y el atrevido inocente sería un suicida, o iría a prisión en juicio sumario con cargos inventados. Preguntar información sobre temas graves o de evidente responsabilidad del mandamás en un régimen totalitario es buscar la muerte o perder libertades.

En México hace 20 años se logró iniciar un esquema de verificación de la información pública, un sistema de reglas y procedimientos para obligar al gobierno que reciba y responda las solicitudes inclusive las anónimas.

¿Por qué las anónimas? Al régimen autoritario no le agradaban las peticiones de información y de ser a titulo propio (gente real con nombre y apellido podrían venir consecuencias como perder el trabajo o la beca o recibir una auditoria misteriosamente poco tiempo después. Sin embargo, en ningún caso a los gobiernos les agradan las preguntas sobre sus acciones y más aun respecto de sus omisiones. Aun en democracia y suponiendo que exista conciencia democrática de las autoridades, la exigencia ciudadana que quiere explicaciones impacienta y más que eso, molesta a las burocracias al grado de la irritación personal.
En el caso de la UIF, al responder al solicitante, dijo que no podría entregar esa información por ser de carácter reservada y confidencial. El particular se inconformó ante el INAI y aquel instruyó se le hiciera una versión pública de lo pedido porque es relevante sea conocido. Por encima de la reserva cabe abrir por la excepción por causas de corrupción. Esperamos se entregue toda esa información.

POR FRANCISCO ACUÑA LLAMAS  

ANALISTA Y CATEDRÁTICO DE LA UNAM 

PAL