ACÁ ENTRE NOS

Más mujeres en espacios de poder sin agenda de género

Lo que está pasando en el país hasta este momento es un juego al que han sabido entrarle los “verdaderos” negociadores de la polìtica

OPINIÓN

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Sofía García/ Acá Entre Nos/ Opinión El Heraldo de México

México marcó un antes y un después para las mujeres en materia electoral en el 2021, al ganar seis de quince gubernaturas: Maru Campos en Chihuahua, Indira Vizcaíno en Colima, Marina del Pilar en Baja California, Layda Sandores en Campeche, Lorena Cuellar Tlaxcala y Evelyn Salgado en Guerrero; nunca antes en la historia de México habíamos obtenido estos resultados.

En la Cámara de Diputados federal, las mujeres ocupan 246 curules de 500, tras dichas elecciones.

Es decir, la paridad fue la característica de la elección 2021, las mujeres conquistan cada vez más espacios de representación popular, lo cual debemos agradecer a las organizaciones feministas que por décadas han luchado por lograr estos resultados.

En el documento: “Análisis de las Trayectorias de las Mujeres en los Partidos Políticos”, realizado por el Instituto Simone de Beauvoir en conjunto con el Institiuto Nacional Electoral (INE), se entrevistaron a mujeres de diferentes fuerzas políticas y consideraron que las cuotas de género son de las mejores formas para promover la participación política porque “se les obliga” (a los partidos) a incluir a las mujeres.

¿Qué falta?

La representación política no radica únicamente en incrementar el número de mujeres en los cargos de elección popular, sino también en aumentar la representación de sus intereses y agendas, así como poder implementarlas para que no se queden solo en discursos populistas o de conmemoraciones.

Se necesita una ruta clara para alcanzar los compromisos internacionales como la Agenda de Desarrollo Sostenible al 2030 desde la perspectiva de igualdad de género, la autonomía y los derechos de las mujeres en los gobierno de América Latina y el Caribe, grupo al que México pertenece y se comprometió a llevar a cabo.

Lo que está pasando en el país hasta este momento es un juego al que han sabido entrarle los “verdaderos” negociadores de la polìtica: los hombres porque saben simular muy bien la paridad.

Ellos cumplen con los requisitos porque no les queda de otra, pero a la hora de la verdad y de la toma de decisiones: ¿Quiénes tienen la última palabra?... Dígame el nombre de una coordinadora legislativa en el Senado o la Cámara de Diputados, o dígame el nombre de una presidenta de partido.

Las presidencias están en manos de hombres y a las mujeres aún las quieren atrás como secretarias generales; estos institutos políticos se convierten en la barrera más importante para el crecimiento de las mujeres.

Como sociedad civil aún estamos en deuda para seguir luchando contra la violencia política en razón de género, a fin de que las mujeres no sólo lleguen a los cargos públicos, sino que los puedan ejercer adecuadamente.

Sofía García
@SofiGarciaMX

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