LÍNEA DIRECTA

Revocación

La revocación de mandato a la mitad del sexenio fue una ocurrencia de López Obrador para reafirmar su gobierno y en algún momento pensar en la prolongación del periodo sexenal

OPINIÓN

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Ezra Shabot / Línea Directa / Opinión El Heraldo de México

La revocación de mandato a la mitad del sexenio fue una ocurrencia de López Obrador para reafirmar su gobierno y en algún momento pensar en la prolongación del periodo sexenal. Los regímenes presidencialistas utilizan la revocación como una medida extrema ante la imposibilidad de remover al presidente a través del retiro del apoyo en el congreso como sucede en los modelos parlamentarios,

El concepto de “referéndum”, es decir la posibilidad de votar un sí o un no a la permanencia en funciones del mandatario elegido, es un instrumento que va en contra del interés del propio del presidente, quien puede verse removido de su cargo en determinado momento. Es por eso que la insistencia de AMLO en la reforma constitucional y en la ley reglamentaria de la misma para llevar acabo este proceso, tiene otras intenciones.

La propuesta de Morena de plantear la pregunta de la consulta en modo afirmativo, o sea más como una ratificación que como una revocación, proviene del objetivo primordial de la misma que es iniciar la campaña electoral rumbo al 2024. López Obrador ha conseguido que la ciudadanía disocie su figura de los pobres resultados de una administración que tiene poco, o casi nada que presentar como logro de gobierno.

Al conseguir AMLO separar su imagen de la de su gestión, la idea de una ratificación de mandato le permitiría a partir de marzo iniciar una intensa gira por todo el país acompañado de su candidata Claudia Sheinbaum, a la cual habría que proteger fuera de la tormenta política en la que se convertirá la Ciudad de México gobernada en dos mitades por Morena y la oposición.

Para PAN-PRI-PRD, la aprobación de la ley reglamentaria de la revocación de mandato los obliga a participar de acuerdo a las normas aprobadas por ellos mismos. En este sentido no tienen otra salida que la de conseguir el mayor número de votos en favor de la revocación del mandato para así legitimar no sólo un rechazo significativo a la figura presidencial sino demostrar, como en junio pasado, que la alianza tiene capacidad de convocatoria y de presentar un frente unido ante Morena y López Obrador.

Y mientras el país sigue sin crecer, con graves problemas provocados por la pandemia y la falta de una atención eficiente a consecuencia de un sistema de salud desmantelado, con zonas  copadas por el crimen organizado y sin inversión productiva, la atención se centra en otro proceso electoral más. Vivir en campaña es el signo de Andrés Manuel, y por ello la revocación de mandato es algo inútil en términos prácticos, pero fundamental para su estrategia de gobierno.

POR EZRA SHABOT
EZSHABOT@YAHOO.COM.MX
@EZSHABOT

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