OJOS QUE SÍ VEN

¿Qué hago sin Marcelo?

En la primera mitad de esta administración, Ebrard se ha mostrado como el secretario más eficiente, multidisciplinario y aguantador

OPINIÓN

·
Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de México

Dijo Andrés Manuel López Obrador, presidente de México hace tres semanas cuando en su conferencia matutina, compartió el contenido de su más reciente libro. Con Marcelo Ebrard sentado en la fila posterior, el Presidente mexicano hizo un recuento de las acciones que ha encomendado a su secretario de Relaciones Exteriores; desde conducir la política exterior de nuestro país, hasta la conformación de “una misión”, para el rescate de Evo Morales, ex presidente de Bolivia que, junto con Luis Cresencio Sandoval, general secretario de la Defensa Nacional resultó en el asilo que por casi un mes se le ofreció al político boliviano.

López Obrador reconoció el papel protagónico de Ebrard en la negociación internacional para el envío de millones de dosis de vacunas contra COVID-19, desde muestras médicas, hasta lotes completos a precios preferenciales y lo más importante, el involucramiento de México en los protocolos de ensayos y pruebas de las vacunas que hoy se aplican en todo el mundo. ¿Qué hago sin Marcelo? preguntó el Presidente, al tiempo que volteaba a verlo.

En la imagen transmitida por televisión y las redes sociales se mostraba el rostro del supersecretario imperturbable, pero por momentos orgulloso de ser, sin duda alguna, la pieza más importante de la autodenominada cuarta transformación. No es necesario que el Presidente hable de las bondades de su colaborador. A lo largo de la primera mitad de esta administración Marcelo Ebrard se ha mostrado como el secretario más eficiente, multidisciplinario y aguantador de todo tipo de comentarios, calificativos y presiones del presidente.

¿Por qué lo hace Ebrard? Simple, quiere ser el próximo presidente de México. Nunca como ahora ha estado tan cerca de la silla presidencial y de sentarse en ella. ¿Para establecer el segundo gobierno de la 4T? Sinceramente no lo creo. Marcelo Ebrard fue discípulo y amigo de Manuel Camacho Solís, exregente capitalino y uno de los políticos más brillantes del PRI cuyo sueño siempre fue llegar a la Presidencia para realizar una reforma política de fondo. Luego del alzamiento zapatista en 1994, Camacho logró la paz en Chiapas.

Su poder mediático lo llevó a acariciar la candidatura presidencial, pero el no se hagan bolas de Salinas de Gortari enterró para siempre su posibilidad de llegar a la presidencia. El ideario de Camacho Solís podría llegar a la silla en la figura de Marcelo Ebrard. ¿Por Morena? Parece que no, al menos por el momento. Sin embargo, su pensamiento podría incluso llevarlo a ser candidato de la oposición.

Hay quienes así lo ven, pero él debe ver que esa posibilidad no sea una manzana envenenada.

•••

CORAZÓN QUE SÍ SIENTE: Los científicos mexicanos no son crimen organizado. Pero las baterías de la FGR se enfocan en hacerlos ver como criminales por recibir sus apoyos económicos en tiempos de Peña Nieto. Bienvenidos al “Oscurantismo Postrevolucionario”

POR JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
@JESUSMARTINMX

MAAZ