COLUMNA INVITADA

Violencia, qué pasa en la cuna de la independencia

Para casi nadie es desconocido que Guanajuato es el estado donde más homicidios dolosos se han cometido durante los últimos tres años

OPINIÓN

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Facundo Rosas / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Para casi nadie es desconocido que Guanajuato es el estado donde más homicidios dolosos se han cometido durante los últimos tres años, debido a la amplia cobertura mediática que ha tenido en fechas recientes, pero sobre todo por la rivalidad política que mantiene su gobierno, de extracción panista, con la autodenominada 4T, que de manera recurrente lo exhibe en las conferencias “mañaneras” como el más violento del país.

Sin embargo, pocos saben que para comparar una entidad con otra se debe hacer con base en la tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, hacerlo de otra forma es inequitativo, irresponsable y hasta cierto punto doloso.

Una vez hecha esta aclaración y con base en los datos sobre homicidios intencionales del INEGI de 2020 se puede ubicar a Guanajuato en la posición 3 del ranking nacional con una tasa de 87 homicidios por cada 100 mil habitantes y no en la primera, ya que ésta posición le corresponde a Colima con una tasa de 95 y el segundo a Chihuahua con 92.

En 2019, la posición que ocupó Guanajuato fue la 4ª con una tasa de 65 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, por debajo de Colima con 107, Baja California con 79 y Chihuahua con 78.

Mientras que en 2018, Guanajuato se ubicó en el 5°lugar con una tasa de 57 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, por debajo de Colima con 98, Baja California con 83, Chihuahua con 80 y Guerrero con 65.

En lo que va enero a julio de 2021, la tasa acumulada de acuerdo con las cifras de víctimas de homicidio doloso del SNSP asciende a 33.8, que de mantener su tendencia es muy probable que cierre entre 60 y 65, distante de la tasa de 87 del año pasado.

De acuerdo con esta categoría de análisis, objetivamente la violencia homicida en Guanajuato va a la baja, gradualmente pero a la baja; contrario a la andanada de acusaciones que desde Palacio Nacional se emiten con frecuencia desde que inició la actual administración, con mayor razón después de que el procurador Federal del Consumidor contendiera por la presidencia municipal de León y perdiera.

Situaciones de este tipo ya han sucedido en otras partes del país y un vivo ejemplo fue Ciudad Juárez, Chihuahua en 2010, cuando el estado era gobernado por el PRI y el municipio por el PAN; la confrontación era tal que tuvo que pasar el homicidio múltiple de Villas de Salvárcar para que gobierno federal, estatal y municipal intervinieran sin distingos para reducir los homicidios dolosos en más del 80%, porque antes de ello los únicos que perdían eran los ciudadanos juarenses. Sin embargo en la actual coyuntura, lejos de contribuir en la solución de la violencia se privilegia la polarización, que no conduce a nada que no sean beneficios de carácter partidista para cada una de las partes en pugna.

El hecho más reciente que refleja la polarización de las partes es la reducción de elementos de la Dirección General de Seguridad en Carreteras e Instalaciones de la Guardia Nacional, que pasarán de 382 a solo 191, mientras los problemas de violencia en Guanajuato no están resueltos. Pero no solo eso, sino que a los elementos hasta las armas cortas les recogieron cuando que antes solo los cambiaban de adscripción y todo resuelto.

Por el bien de todos los guanajuatenses y de los mexicanos que atraviesan la entidad o laboran temporalmente en su territorio, ojalá los gobiernos federal y estatal pronto se pongan de acuerdo.

POR FACUNDO ROSAS
EXCOMISIONADO DE LA POLICÍA FEDERAL

MAAZ