COLUMNA INVITADA

¿Qué es mejor, el gas natural o el LP?

En México, 8 de cada 10 hogares usan gas Licuado de Petróleo

OPINIÓN

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Alma Hernández Arana / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

Tomando sólo como referencia la molécula del gas natural como combustible frente a una molécula de gas Licuado de Petróleo (LP), el primero posee más ventajas ambientales y económicas.

El gas natural emite menos CO2 con respecto del gas LP, es 10 veces más económico (3.52 dólares por millón de BTU, contra 30.04 dólares por millón de BTU), por lo cual no tiene subsidios gubernamentales, tampoco requiere procesos industriales después de su extracción, en contraste con el gas LP, pues el primero tiene una composición natural de mayor calidad.

Pero, por qué si tiene tantas ventajas o prácticamente todas, apenas 7 por ciento de los hogares mexicanos consume gas natural para calentar el agua, cocinar alimentos y la calefacción; en contraste con el gas LP, que tiene una participación de 79 por ciento, según datos de la industria. El resto de la población aún utiliza leña para sus necesidades fundamentales.

En los detalles está la respuesta: es en la distribución que comienza, desde las ventas de primera mano que realiza Petróleos Mexicanos a las empresas privadas para su entrega, hasta el punto final de consumo, donde las ventajas de un energético como el gas natural ha perdido la batalla frente al LP, desde que se abrió la industria a la participación privada en distribución de combustibles.

El gas natural requiere una red subterránea para su distribución y la obtención de los derechos de paso se han vuelto el principal obstáculo para acceder a nuevos mercados.

El consumo del combustible a nivel doméstico ha tenido un lento crecimiento, concentrándose en ciudades y zonas conurbadas, dejando fuera zonas rurales, pues su infraestructura subterránea mediante ductos implica la aprobación de distintos niveles de gobierno.

En contraste, el gas LP tiene una industria que se va complementando, desde gasoductos hasta plantas de suministro con carrotanques y una amplia red de distribuidores que llevan el combustible a comunidades alejadas y rurales mediante cilindros de 20, 30, 40 y 60 kilos.

El gas LP facilita una política de corto plazo, dado que su impacto social por precios es alto, pues ocho de cada 10hogares en México lo consumen, además de que su distribución facilita focalizar subsidios y ha sido usado como signo de desarrollo y calidad de vida de la población.

Garantizar su suministro bajo premisas de bienestar social y condiciones de seguridad es compromiso del Estado mexicano, señaló la Prospectiva del Mercado de Gas LP, que elabora la Secretaría de Energía (Sener).

Por Alma Hernández Arana
Analista del sector energético
almahernandezarana@gmail.com

dza