MENTE MUJER

Empoderamiento femenino en tiempos Covid-19

 Un hecho resultante de esta conferencia, fue la creación de ONU Mujeres, instancia que surgió en 2010, con lo cual se han podido recaudar recursos, así como diseñar mandatos que generaran mayor impacto

OPINIÓN

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Blanca Estela Pérez Villalobos / Colaboradora / Opinión El Heraldo de México

Antes de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) diera a conocer la declaratoria de la pandemia que hoy seguimos afrontando, en muchas latitudes se perfilaba un interesante 2020, a propósito del 25 aniversario de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, donde, desde Beijing, se acordó la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Estos temas obviamente se discutían desde el siglo pasado, pero colocarlos en la agenda pública internacional significaba que los Estados comprendían la relevancia de diseñar y poner en marcha medidas necesarias para atender diversas problemáticas que afrontaba la mitad de la población. 

 Un hecho resultante de esta conferencia, fue la creación de ONU Mujeres, instancia que surgió en 2010, con lo cual se han podido recaudar recursos, así como diseñar mandatos que generaran mayor impacto.

 Justo, en este marco histórico, surgió la expresión “empoderamiento” para denominar el impulso de la participación femenina en la toma de decisiones en todos los ámbitos de desarrollo. 

 Si bien es cierto que 2020 pudo ser un año de balance para discutir avances y retos aún pendientes, con la pandemia se evidenció que el sector de las mujeres ha sido tremendamente afectado. Pese a los instrumentos que reconocen nuestros derechos, persiste una enorme brecha entre los compromisos y las acciones.

 Entre todas las prioridades que requieren la atención de las y los líderes actualmente, se encuentra la urgente necesidad de ser sensibles y estrategas, en torno a los costos de impacto negativo, ante millones de mujeres que se encuentran en lamentables condiciones de salud, educación, empleo, pobreza y violencia, etc.

 Si esta oportunidad se desperdicia, cualquier intento de “superación” no podrá ser efectivo.   

 A la luz de los valiosos avances, debemos reprobar los retrocesos, así que el empoderamiento femenino sigue siendo una necesidad de primera línea.

POR BLANCA ESTELA PÉREZ VILLALOBOS

Vicepresidenta de Pymes de Concamin y Consejera del WEF Iberoamérica

blanca_eperezv@hotmail.com

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