DESDE AFUERA

¿Un nuevo organismo regional?

La OEA quedó demodé (fuera de moda) porque el mundo cambió, alguien le tiene que mandar un oficio o algo a (el secretario general, Luis) Almagro

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, anunció el sábado que México propondría la creación de un nuevo organismo regional, para reemplazar a la Organización de Estados Americanos (OEA) y para ello buscaría abrir un diálogo con el presidente estadounidense, Joe Biden.

"La OEA quedó demodé (fuera de moda) porque el mundo cambió, alguien le tiene que mandar un oficio o algo a (el actual secretario general, Luis) Almagro, pero la OEA no puede seguir siendo un instrumento de intervención. ¿Qué se quiere? Entrar a una nueva etapa. ¿Cuál es la propuesta de México? Adiós OEA en su sentido intervencionista, injerencista, hegemonista, y que venga otra organización que construyamos políticamente en acuerdo con Estados Unidos para el siglo XXI, ya no el siglo XIV o el siglo XX para la Guerra Fría. Entonces, en eso estamos”, dijo Ebrard al grupo parlamentario de Morena en el Senado.

Ebrard afirmó que hará el planteamiento durante la próxima reunión cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) en septiembre, en el marco de la celebración de los 200 años de Independencia de México.

Y de hecho, bien podría verse como un intento de asumir un liderazgo regional, aunque sea de forma temporal. Ciertamente la OEA es considerada como uno de los instrumentos de control político estadounidense sobre la región. Y es claro que es uno de los focos de resentimiento hacia EEUU, especialmente por su papel durante la Guerra Fría y la expulsión del gobierno de Fidel Castro en Cuba.

Pero sería importante escuchar mucho más sobre el nuevo organismo, sobre todo, porque de entrada podría ser visto como un intento de asumir liderazgo regional en base a la posición geopolítica de México, visto como un "estado bisagra" que facilitaría el diálogo regional con la superpotencia hemisférica.

Ciertamente la idea no es mala. Pero habría que ver cuál es la recepción estadounidense y la capacidad mexicana para lidiar con dos realidades diferentes. Por un lado, es cierto que México está en la posición ideal para ser la "bisagra" entre América Latina y los Estados Unidos. Pero en qué medida su mediación sea vista como desinteresada o en favor de uno u otro lado dependerá de muchos factores, incluso de su distanciamiento o cercanía con los intereses estadounidenses.

La propuesta, en todo caso, está planteada en lo público y ahora está el compromiso de presentarla al gobierno de un país que bien puede tener su propia visión de diálogo político regional y buscar poner sus propias condiciones.

En parte, el éxito de la iniciativa mexicana dependerá de qué apoyo tenga en el resto de una región notablemente fracturada y donde con todos sus problemas los Estados Unidos son todavía la potencia  dominante.

Y para complicar más las cosas ¿hasta dónde la propuesta va a ser vista como más dirigida a la política interna de México o a sus propios intereses vis-a-vis los EEUU que a una utópica unidad regional? Buena Suerte.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS.
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@CARRENOJOSE1

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