COLUMNA INVITADA

¿Quién saldrá perdiendo?

Si la CNTE sabe leer el mensaje, para que su agenda de peticiones pueda transitar, tendrá que brindar su apoyo irrestricto para el regreso a clases, no es lo que buscaban, pero se lo ganaron

OPINIÓN

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Héctor Serrano/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Dentro de las fortalezas del presidente están las de su conocimiento y aprovechamiento de las movilizaciones sociales y gremiales. Es un hombre que forjó su carrera política encabezando manifestaciones, de ahí obtuvo gran parte de su popularidad y una base social que lo acompaña hasta la actualidad. Las sabe leer bien, tiene el instinto y la experiencia suficientes para determinar los alcances, la complejidad y los peligros que pueden representar.

Por eso, resulta inverosímil pensar que el presidente haya caído en una emboscada de la CNTE. Es difícil de creer que no sabía del peligro inminente,a grado tal, de verse atrapado al interior de su camioneta y retenido contra su voluntad por algunos cientos de manifestantes; sin que su cuerpo de seguridad pudiera hacer algo al respecto. La seguridad del presidente, como lo ha sido siempre, está a cargo de cuerpos de élite del ejército mexicano, eso no ha cambiado.

Tampoco podemos olvidar que en esta ocasión los manifestantes pertenecen a un viejo conocido y aliado del presidente: la CNTE, a quienes ha apoyado en sus demandas; basta con recordar, que fue la mayoría legislativa identificada con la 4T quien echó abajo la reforma educativa, era un compromiso que tenía con el gremio. Si hay una organización que se la deba al presidente, es esa.

Por eso no se puede entender con claridad, el porqué actuaron de esa forma y que el presidente no haya tenido la capacidad de desactivar la manifestación con anticipación a su llegada. A no ser que haya valorado aprovechar y permitir los acontecimientos para mandar un mensaje claro y contundente a su todavía aliado: no habrá chantaje ni negociación posible en la decisión de iniciar las clases presenciales. Ese puede ser el motivo de fondo.

La CNTE quedó muy mal parada con su acción de impedir el libre tránsito del presidente, no son pocos los columnistas identificados con la izquierda, quienes reprueban su conducta, ahora es prácticamente unánime la desaprobación a su movimiento, se colocaron en la peor situación posible, al maltratar innecesariamente a su aliado histórico, su margen de negociación para lo que sigue, será prácticamente nulo.

El presidente utilizó la “crisis” para mandar dos mensajes: no está dispuesto a negociar con nadie en condiciones de subordinación, y cualquiera puede cambiar su calidad de aliado a adversario, dependiendo de las circunstancias.

Si la CNTE sabe leer el mensaje, para que su agenda de peticiones pueda transitar, tendrá que brindar su apoyo irrestricto para el regreso a clases, no es lo que buscaban, pero se lo ganaron.

Si alguien permitió el fortalecimiento de la CNTE fue el propio presidente; pero en el juego de la política todo puede cambiar, las alianzas no son para siempre, y hasta entre aliados se puede jugar a las vencidas.

En las próximas semanas conoceremos el desarrollo de esta nueva relación, y se sabrá quién saldrá perdiendo.

POR HÉCTOR SERRANO AZAMAR
COLABORADOR
@HSERRANOAZAMAR

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