EL GALEÓN DE MANILA

La geopolítica del regreso del Talibán

Pensar que no albergarán organizaciones terroristas islámicas parece ingenuo

OPINIÓN

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Gerardo Traslosheros / El Galeón de Manila / Opinión El Heraldo de México

Los talibanes (estudiantes del Corán) cobran fuerza gracias al apoyo de Estados Unidos, Arabia Saudita y Pakistán, quienes arman a grupos muyahidines para hacer frente a la Unión Soviética que en 1979 invade Afganistán, para apuntalar al régimen comunista afgano.

Los soviéticos se retiran en 1989 y el régimen prosoviético colapsa poco después, desatándose la Guerra Civil.
 En 1996, con el apoyo de Pakistán y Arabia Saudita, los talibanes toman Kabul y fundan el Emirato Islámico de Afganistán (conocido como el Talibán), imponiendo su interpretación extrema de la ley islámica (sharia), quitando toda libertad a la mujer entre otras atrocidades.

El Talibán es apoyado militarmente por Pakistán y por Al-Qaeda, el grupo terrorista de Osama bin Laden que el 11 de septiembre de 2001 da el peor golpe terrorista habido en Estados Unidos, que en represalia invade con aliados a Afganistán y depone al Talibán. En una aventura de 20 años, Washington busca construir un gobierno democrático bajo la República Islámica de Afganistán (RIA), que colapsa frente al avance talibán el 15 de agosto reciente, en medio de un caos político-militar.

La opinión pública en Estados Unidos ha favorecido la salida de sus tropas de Afganistán, lo que explota y compromete Donald Trump de manera irreflexiva en el acuerdo de Qatar del  año 2020.

Joe Biden, quien tiene su visión populista, pensando quizás en el voto de 2022, decidió seguir con el acuerdo de Trump. A pesar de las advertencias de su comunidad de inteligencia, Biden implementa una salida desastrosa con importantes consecuencias humanitarias y geopolíticas, hundiéndose su prestigio internacional y doméstico.

Abundan las historias de personas huyendo desesperadamente de la furia del Talibán. Mejor habría sido mantener el apoyo a la  República Islámica de Afganistán, con una presencia militar americana y alidada reducida, buscando una transición pacífica que salvaguardara los derechos humanos.

Pensar que el Talibán no albergará organizaciones terroristas islámicas parece ingenuo. Estados Unidos y aliados siguen siendo un demonio que se debe combatir. El vacío de la RIA fue llenado rápidamente por los talibanes, mientras que el hueco que deja EU está siendo llenado por China, que ya busca realizar proyectos de infraestructura para el gobierno Talibán, y en menor medida por Rusia.

No obstante, estas dos potencias deberán ser sumamente cautelosas, pues en su interior albergan comunidades islámicas separatistas (Sinkiang y Chechenia) que podrían ser apoyadas por el Talibán.

De manera muy importante existe la duda de si se mantiene firme el apoyo en frentes estratégicos como en el Este Asiático y en Ucrania, lo que deberá ser reafirmado por EU y la OTAN, pues de otra forma un mal cálculo de China o Rusia podrá llevar a un enfrentamiento que se vuelva incontrolable.

El mundo hoy es un lugar más peligroso. 

POR GERARDO TRASLOSHEROS

JENKINS GRADUATE SCHOOL Y PECC MÉXICO

@GTRASLOSHEROS

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