COLUMNA INVITADA

El regreso a clases en medio del COVID

Pequeño gran detalle. En varios estados del vecino país del norte, particularmente los fronterizos, el uso del cubrebocas es ya un asunto mal visto

OPINIÓN

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Martha Gutiérrez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Pequeño gran detalle. En varios estados del vecino país del norte, particularmente los fronterizos, el uso del cubrebocas es ya un asunto mal visto. La CDC emitió hace un par de meses una resolución en la que establece que las personas vacunadas contra la COVID-19 ya no requieren utilizar cubrebocas en espacios abiertos.

La confianza hacia esa autoridad sanitaria es tan alta que la consecuencia es que quien ahora porta cubrebocas en público es mal visto, la gente se aparta y la carga emocional de percibir que es porque no se ha vacunado es la que rije, con sus excepciones. En ese caso, cualquier persona que visita California, Texas, Nuevo México, entre otros estados de la unión americana que no sea residente se impresiona de ver un país en condiciones de vida exterior, circunstancia y tiempo, sencillamente inimaginable en México.

Restaurantes llenos, casas en venta y renta, un comercio floreciente, consumo y movimiento de la economía como si la pandemia no hubiera pasado como tsunami. Hoy, algunos estados han firmado acuerdos para que en interiores sea obligatorio el uso de cubrebocas por la expansión y condiciones de la variante Delta de la COVID.

Todo lo anterior es una boyante descripción de circunstancias trascendentales para no conocer únicamente la aproximación de los gobiernos, sino de lo que será la definición de la decisión más importante en el mundo: el regreso a clases de miles de millones de estudiantes. En diciembre de 2019 inició en China la pandemia, para los meses de marzo y abril de 2020 las escuelas públicas y privadas en México habían suspendido clases, a partir del pretexto de las vacaciones de Semana Santa creado por Esteban Moctezuma.

Así, reaccionó el gobierno federal, errático, carente de certidumbre, dubitativo y plagado de mentiras. Aseguraron primero que serían sólo un par de semanas, luego un mes, después indefinido, seguido de las historietas de López Gatell. Tomaron una serie de decisiones hacia el interior de las escuelas que tuvieron resultados contradictorios.

Por un lado, los padres de familia pacientes y solidarios asumieron cargas económicas, la formación académica de los menores, la conectividad, etc. Por otra parte, las Direcciones escolares tomaron decisiones sin liderazgo, sin una clara y verdadera visión del mundo, de la educación y de las circunstancias del país, titubeando entre las señales del gobierno y un posible desmarque para no asumir criterios propios.

Ya anteriormente escribí sobre los colegios privados como el Colegio Americano (ASF), Moderna Americana, Liceo Franco Mexicano, Colegio Alemán Alexander con Humboldt, Suizo, Irlandés, Green Hills, Alexander Bain, y toda la serie de escuelas de ese tipo que generaron angustia, decepción y una serie de reclamos por parte de los padres de familia por los retos de asumir la educación de sus hijos a distancia y las prioridades de educación en el entendido de que las matemáticas jamás serían lo mismo por Zoom que presenciales, la falta de socialización tan importante en el desarrollo de los alumnos, por ejemplo, y la redirección hacia otras actividades que en ese momento debieron ser tomadas en cuenta Ahora después de más de año y medio por fin existe una definición: los alumnos regresan a clases.

No hay más. Es una decisión del gobierno federal y del propio Andrés Manuel López Obrador que lo resume tan solo a un asunto de economía y a una necesidad de alumnos y padres de familia, con una agravante que implica la alienación de computadoras, tabletas, y videojuegos,entre otros.

Por supuesto que el gobierno tiene razón, sin embargo ¿Ha definido el rumbo, o será lo mismo que en abril y marzo del 2020? ¿Las escuelas públicas y privadas adquirieron ya experiencia suficiente y ahora sí tendrán la capacidad para regirse más allá del voluntarismo e ineptitud de este gobierno, de sobra conocidos? Porque si el retorno escolar es manejado igual por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el peligro que representa sería devastador.

Por ello la comparación con los Estados Unidos no es casual, ya que es necesario enfrentar de lleno esta nueva realidad, y con responsabilidad tomar las medidas que a cada uno nos tocan con el propósito de reactivar las actividades en nuestro país.

Por lo pronto, deseo que en este regreso a las aulas la sociedad vuelva a rebasar al gobierno federal, ante la falta de claridad y rumbo, como al que cada vez más nos estamos acostumbrando. Pero ya habrá tiempo de tocar ese tema en particular.

Y no es pregunta.

POR MARTHA GUTIÉRREZ
ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA
@MARTHAGTZ

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