CONSUMMATUM EST

Aforismos para desgastar

José Calvo expuso de manera contundente que “en política, lo que parece, es”, por eso para desgracia de todos los habitantes de nuestro país

OPINIÓN

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Lorena Piñón Rivera / Consummatum est / Opinión El Heraldo de México

José Calvo expuso de manera contundente que “en política, lo que parece, es”, por eso para desgracia de todos los habitantes de nuestro país, ha quedado claro que en la burbuja del régimen autodenominado como la “cuarta transformación”, el ejercicio a
ultranza de la militancia y el dogmatismo ideológico han desnudado sus limitaciones para gobernar con eficacia.

Para ejemplificar ad hoc a esta etapa, también se puede considerar una versión libre de un dicho popular que establece que “si parece un ganso, camina como ganso y grazna como ganso, entonces es un ganso”.

Don Jesús Reyes Heroles afirmaba que “en política, la forma es fondo”, y es completamente vigente en su esencia, porque una persona encumbrada en el poder puede influenciar de buena o mala manera a su pueblo con sus acciones. Se pueden tomar todas las decisiones necesarias para mitigar la cadena de contagio, pero si ese personaje que se encuentra en la primera línea de mando de la administración pública se empeña en no usar cubrebocas, alienta a los más obtusos, a los más confiados y a los más
irresponsables a actuar con el siguiente razonamiento “¿por qué debo usar una mascarilla si el presidente del país no lo hace?  Eso significa que es una exageración”.

Luis Donaldo Colosio afirmó que “cala más el ejemplo que la palabra”, por eso es inconcebible que el “zar antipandemia” haya recomendado evitar la movilidad en una temporada de asueto y después sea exhibido vacacionando en una playa. También aplica cuando se reporta que se encuentra convaleciente de coronavirus y después aparece paseando sin cubrebocas en el barrio capitalino de La Condesa.

El pueblo sabio, por tradición oral centenaria, tiene claro que hay personas que son “candil de la calle y oscuridad de su casa”. Por eso, si bien es cierto que es loable que en nuestro país exista diálogo entre el gobierno y las fuerzas opositoras con el propósito de crear grandes acuerdos para beneficiar a la sociedad; lo malo es que estamos hablando de los venezolanos.

Ojalá y los cuatroteístas cambien y estén más abiertos al diálogo con los partidos políticos y segmentos de la sociedad civil que disienten de sus políticas públicas. Lo que se espera es que exista un diálogo institucional entre poderes soberanos y que el gobierno federal sea empático con colectivos sociales y no les rehúya con el garlito de que “hay que cuidar la investidura presidencial”.

El Barón de Montesquieu fue contundente “la corrupción raras veces comienza por el pueblo”, y eso lo ha demostrado la nueva élite que no dice ni pío ante la prosperidad inmobiliaria de Manuel Barttlet y Erendira Sandoval o ante los contratos sospechosos concedidos a primas o ante la exhibición de “aportaciones y préstamos de David León”, por citar algunos ejemplos.

Y para concluir esta sucesión de aforismos pertinentes, Napoleón fue sensato y generoso al decir “en política hay que sanar los males, jamás vengarlos”, frase que desnuda la naturaleza infructuosa e impertinente de una consulta popular que de acuerdo a la narrativa de Morena era una venganza o los famélicos resultados de un gobierno más preocupado por alentar odios y venganzas que en dar resultados positivos al país.

Consummatum: La Secretaria de Educación Pública estuvo desaparecida por semanas del ojo público, con el rumor de que se encontraba infectada por el coronavirus. A diferencia de sus compañeros, ella ha aparecido con cubrebocas al lado del presidente, ¿acaso es que está trabajando aún con la enfermedad, sólo para que políticamente no haga ruido con el regreso a clases? ¿o por qué el presidente le consiente que aparezca con cubrebocas a pesar de la crónica exhibición de rostros descubiertos en el gabinete?

POR LORENA PIÑÓN RIVERA

SECRETARÍA NACIONAL DE GESTIÓN SOCIAL DEL PRI

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