COLUMNA INVITADA

La consulta del pasado

La consulta popular para “enjuiciar” a los expresidentes, independientemente de la buena organización del Instituto Nacional Electoral

OPINIÓN

·
Eduardo Macías Garrido / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

La consulta popular para “enjuiciar” a los expresidentes, independientemente de la buena organización del Instituto Nacional Electoral (INE), no tuvo el resultado esperado, a pesar de lo que muchos digan.

La razón de la poca participación ciudadana es clara, una pregunta mal reformulada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde muchos consideraron que era una pérdida de tiempo.

La gente nunca consideró como una posibilidad que con la consulta fueran a ser enjuiciados los expresidentes. Simplemente porque la aplicación de la ley no esta sujeta a consulta, se aplica y ya.

Una participación por debajo del 8 por ciento, por lo que, la consulta resultó un fracaso, ya que se necesitaba del 40 por ciento de la lista nominal para ser vinculante.

Además de una pregunta mal formulada, no es necesaria una consulta para que se investigue a alguien. Eso es un deber del Estado, la justicia no esta sujeta a negociación.

Preguntan algo de lo que ya sabemos la respuesta, todos quieren que se investigue y eventualmente se castigue a los responsables de delitos.  

Lo único que generó la consulta fue un show político y un despilfarro de dinero, abriendo heridas del pueblo abusado. Es seguir con lo mismo, hablando del pasado y no ver el presente y, sobre todo, pensar en el futuro.

Y ahora nos enredamos, como siempre, en dimes y diretes, habrá quienes digan que en la consulta no hubo la convocatoria esperada porque la gente no quiso participar en algo tan absurdo.

Mientras, el gobierno le echará la culpa a la Corte por haber cambiado la pregunta, al INE por no haber organizado bien la consulta o no haber hecho la publicidad necesaria.

La verdad es que una vez más nos distraemos en asuntos del pasado que en nada benefician a la gente y nos alejamos del problema de fondo: la incapacidad gubernamental para llevar a juicio a quienes han infringido la ley. Otra vez, el lastre de la impunidad.

¿No sería más productivo que en lugar de gastar dinero de los contribuyentes en una consulta mal planteada donde la respuesta es obvia, se propusiera una reforma integral del sistema de justicia?

La consulta no provocó interés en la gente, esa es la verdad. Cómo poder confiar en que se van a llevar a la justicia a los expresidentes que pudieron haber violado la ley, cuando actualmente no se ha podido llevar ante la misma, por ejemplo, a Emilio Lozoya, exdirector general de Petróleos Mexicanos (PEMEX).

Debemos esforzarnos más en abatir y combatir la impunidad, más que en costosas e improductivas consultas populares.

Los mexicanos merecemos que se atiendan y solucionen los problemas actuales por los que atraviesa el país, los cuales son muchos, dejemos que las instituciones hagan su trabajo bajo la premisa de aplicar la ley sin distingos.

Hasta el día de hoy, la justicia sigue ciega, esa es la peor maldición que seguimos padeciendo los mexicanos como pueblo. Los promotores de la corrupción de sexenios anteriores siguen tan campantes, como si fueran beneficiarios de un trato de impunidad.

No puede ser que después de tres años de la actual administración sigamos atorados en el pasado. No es sano seguir culpando de todos nuestros males a los anteriores gobernantes, hay que centrarse en resolver los problemas actuales y prepararnos para un futuro mejor.

POR EDUARDO MACÍAS GARRIDO
COLABORADOR
@EDUARDO84888581

dza