LA ENCERRONA

Pendientes en la agenda bilateral

De la llamada con Kamala Harris y López Obrador, ni él ni Ebrard mencionan nada sobre control de armas, un tema de gran relevancia desde hace más de una década

OPINIÓN

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Adriana Sarur / La Encerrona / Opinión El Heraldo de México

Durante su gira por Chihuahua López Obrador informó que sostendría una llamada telefónica con la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, para seguir con la agenda binacional entre México y Estados Unidos, misma que está conformada por la situación migratoria, reapertura total de la frontera, donación de vacunas y, se le añade el tema de la regulación de la compra-venta de armas de fuego.

Y es que parece indicar que este encuentro telefónico se apresuró por el señalamiento realizado el pasado 4 de agosto por el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, quien indicó que 11 productoras y distribuidoras de armas en Estados Unidos incurren en prácticas “negligentes e ilícitas que facilitan el tráfico ilegal de armas a México”. La importancia de esta demanda es porque según datos del gobierno mexicano, cada año llegan más de 500 mil armas de fuego a nuestro país procedentes del vecino del norte y en 2019 fueron responsables de aproximadamente 17 mil homicidios dolosos.

Sin embargo, en la escueta información acerca de la llamada con Harris, tanto López Obrador y Marcelo Ebrard no mencionan nada al respecto de este tema de gran relevancia desde hace más de una década y sólo se ciñeron a la información oficial vía Twitter diciendo “que la llamada fue cordial y en buenos términos para ambas naciones”. En la “mañanera” de ayer, el Presidente ahondó un poco más y dio el anuncio del acuerdo para que México reciba por donación alrededor de 8.5 millones de vacunas entre Moderna y AstraZeneca. Asimismo reveló las reuniones con los funcionarios estadounidenses “Jake Sullivan, el secretario Mayorkas, y el secretario González, tiene que ver con la vacunas y la gestión de la frontera...”, pues se prevé que dicha reapertura de la frontera no podrá ser el 21 de agosto a causa de los rebrotes de COVID

Es de celebrarse que exista una positiva relación entre ambos países y que la comunicación fluya entre la Casa Blanca y Palacio Nacional en temas urgentes como lo son la donación de vacunas para alcanzar la meta en nuestro territorio. Asimismo, la reapertura comercial de la frontera es un tópico que afecta a miles de comerciantes y a los habitantes de ambas naciones. Sin embargo las problemáticas añejas y estructurales siguen presentes y habrá que abordarlas de manera frontal y profunda.

En este sentido, considero que (al menos hasta donde sabemos), en esta comunicación se quedó en el tintero el tema de la migración -mexicana y centroamericana-, atender sus causas y mitigar los efectos; transparentar el proceso de la regulación de compra-venta de armas de fuego, así como endurecer estas prácticas para tener una mayor y mejor vigilancia de cuál es el destino de dicho armamento; informar de manera clara y concisa los procedimientos en materia laboral, agrícola y energética correspondientes al T-MEC; revisar las acciones realizadas por el Estado mexicano y, de igual manera, la contraparte estadounidense y canadiense. Así, el gobierno mexicano deberá ser alto de miras para lo que resta de la administración cuatroteísta en sus relaciones exteriores, siempre persiguiendo un trato menos asimétrico entre las partes y por fin regular las problemáticas que aquejan a nuestros coterráneos. 

POR ADRIANA SARUR
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@ASARUR

DZA