COLUMNA INVITADA

El significado de la corrupción

Aquel viejo dicho "de Guatemala a Guatepeor" ó "tan malo el pinto como el colorado", hoy debería ser asumido por el PAN como slogan de campaña rumbo al 2024

OPINIÓN

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Martha Gutiérrez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Aquel viejo dicho "de Guatemala a Guatepeor" ó "tan malo el pinto como el colorado", hoy debería ser asumido por el PAN como slogan de campaña rumbo al 2024.

Esta semana este instituto político definió su ruta hacia la Presidencia de la República, las gubernaturas del próximo año, y los espacios de representación de la ciudadanía. El resultado, será el más sombrío, pobre y un camino franco a su aniquilación, siguiendo los pasos de otros partidos políticos como el PRD.

Es conocido que el PAN define sus candidaturas en un proceso cerrado, hipervertical y con un amplio margen de las cúpulas para acomodar a su rebaño. Las elecciones internas son sólo una manera de justificar ante el INE el concepto de democracia, ya que en realidad las decisiones son tomadas por un minúsculo grupo de personas. El ejemplo lo vimos con Ricardo Anaya en el último procedimiento de elección a la dirigencia nacional, mediante el cual en el camino atropelló a diestra y siniestra a figuras relevantes como Felipe Calderón, Margarita Zavala, Ernesto Cordero, y a ex gobernadores. De lo contrario, jamás hubieran elegido para la Cámara de Diputados a el analfabetismo político, como Damián Zepeda y el neopatriarca Jorge Romero.

Lo que pasa es que estas prácticas nada democratizadas, son poco conocidas entre la población debido a su cerrado sistema cúpular, de lo contrario serían tan criticados como el PRD y sus batallas campales donde sus tribus terminan a golpes, años atrás, ocurrió con César Nava, Felipe Calderón, Manuel Espino, lo mismo que en el sexenio de Vicente Fox.

Sin embargo, lo sucedido esta semana en el PAN es relevante ya que Jorge Romero, el barón de la corrupción inmobiliaria, y socio Leonel Luna (fallecido hace unos meses en un accidente automovilístico que ni el gobierno, ni su partido, ni sus cercanos han aclarado exhaustivamente), Héctor Serrano, Mauricio Toledo, Miguel Ángel Mancera, y Adrián Rubalcava incorporado a este clan, quienes por años definieron el rumbo de la ciudad, decidiendo en conjunto las políticas sobre usos de suelo, polígonos de actuación, transferencia de potencialidades, comercio ambulante, establecimientos mercantiles, antros y bares, estructurando un esquema vertical de distribución de recursos y moches.

Se apropiaron de las candidaturas, controlando así el acceso al poder, intentando eliminar el crecimiento de cualquier oposición que denunciara estas conductas. Es del dominio público los negocios en los que han estado involucrados, y sus complicidades con algunos empresarios.

Ese personaje, propietario de la franquicia de Acción Nacional en la Ciudad de México, monopolizador de las estructuras y formas, es ahora el nuevo líder en la Cámara de Diputados del PAN y quién además asume y piensa que representa el ideal de los ciudadanos de clase media, aspiracionales que pretenden encontrar una alternativa al gobierno de López Obrador y al partido Morena.

Sometidos a su organización, Ricardo Anaya le ha dado el visto bueno, Felipe Calderón y Margarita Zavala quiénes renunciaron a su militancia para convertirse ella en candidata independiente y ahora de regreso a esa institución, no dicen ni pío, por el contrario, le dan su aval a toda la política que él maneja, e irónicamente también su venia para convertirse de facto en el próximo presidente nacional del PAN. Es decir, por donde pasará la candidatura y la esperanza de la oposición.

Por su parte, sus pares, en el Congreso Rubén Moreira y en la presidencia del PRI Alito Moreno. ¿Con qué cara lo pueden criticar?

Así las cosas, el egresado de la Escuela Libre de Derecho, de quien deberían sentirse orgullosos, se ha convertido en la definición más exacta de corrupción. Porque Acción Nacional en lugar de contrastar a Morena y convertirse en la opción que los ciudadanos anhelan, decidieron acelerar en lo propio para crear una nueva acepción de colusión, connivencia y corrupción.

Felicidades Acción Nacional, después de todo lo acontecido en el pasado, no supieron aprovechar y mucho menos escuchar lo que a gritos los capitalinos manifestaron en las urnas este 6 de junio. Ustedes solitos y sin ayuda de los ciudadanos con esta decisión, lograron lo que para Andrés Manuel López Obrador y Morena parecía prácticamente imposible, revivir a Claudia Sheinbaum y a Marcelo Ebrard para el 2024.

Y no es pregunta.

POR MARTHA GUTIÉRREZ
ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA
@MARTHAGTZ

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