ORBITANDO

Cambio climático levanta la mano

El calentamiento global ya no sólo afecta a los países pobres. Europa sufrió fuertes inundaciones, que dejaron 200 decesos y cuantiosos daños

OPINIÓN

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Israel López Gutiérrez / Orbitando / Opinión El Heraldo de México

Con la emergencia sanitaria por el coronavirus en todo el mundo, el problema de calentamiento global parecía estar en un segundo plano, pero las fuertes tormentas, deshielos y sequías extremas nos recordaron que es una prioridad, no sólo para los países pobres, sino también para las potencias mundiales.

Debido a los duros temporales, Europa ya sufrió inundaciones graves, que provocaron al menos 200 muertos y cientos de daños materiales. Alemania, Bélgica y Países Bajos resultaron los más afectados.

Esa tragedia ocurrió cuando Alemania vive una carrera política para definir quién se pondrá los zapatos de la saliente canciller Angela Merkel –se va a fin de año–, por lo que el cambio climático se convirtió en el principal punto de debate entre los aspirantes.

En el noreste de Estados Unidos, una zona reconocida por su clima fresco y nublado, decenas de personas han muerto por el calor y la sequía; pero, por si ese jalón de orejas ambiental no fuera suficiente, el oeste de ese país combate hoy mismo incendios forestales en 12 estados.

En abril pasado, el presidente de EU, Joe Biden, organizó una reunión climática previa a la cumbre (COP26) de Glasgow, Escocia, –1 y 2 de noviembre– con la finalidad de llegar a esa cita con compromisos fuertes de otras potencias como China, que también ha sufrido inundaciones y muertes por estos fenómenos.

Por lo pronto, Biden volvió a poner a EU en el Acuerdo de París y anunció el nuevo objetivo de reducir sus emisiones entre 50% y 52% para 2030. China, por su parte, estima tener un máximo de emisiones de C02 antes de que termine la década y alcanzar la neutralidad en carbono antes de 2060.

En Canadá, un incendio forestal ya borró una aldea del mapa. En Rusia –acostumbrados al clima frío– se tambaleó por las altas temperaturas. Mientras, Grecia y España combaten desastres forestales por las cada vez más frecuentes sequías.

Estos desastres, por los efectos climáticos desmedidos en Europa y América del Norte, demuestran que el mundo en su conjunto no está preparado para frenar el cambio climático ni para vivir con él. La devastación en algunas de las naciones más ricas es resultado de más de un siglo de quema de carbón, petróleo y gas, actividades que llevaron gases de efecto invernadero a la atmósfera y que están calentando el mundo.

Varios países se han comprometido a eliminar las emisiones netas para 2050, pero el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático dice que éstas deben reducirse al menos 40% para fines de la década. Considera probable que superemos los 1.5 °C por encima del promedio y, con las tasas actuales, incluso  2 °C o más.

Lo preocupante es que las potencias hacen promesas que no cumplen. El Acuerdo de París ha sido firmado por 194 naciones, pero sus metas son dejadas de lado. La semana pasada, el G20 firmó una serie de compromisos ambientales, pero eso sí, sin fecha de cumplimiento.

POR ISRAEL LÓPEZ
COLABORADOR

ISRAEL.LOPEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM

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