MALOS MODOS

Razones para vacunarse en Estados Unidos

Apenas escuchamos al Presidente decir que no, que no van a vacunar a los menores porque las farmacéuticas nomás quieren lana

OPINIÓN

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Julio Patán / Malos Modos / Opinión El Heraldo de México

¿Por qué la insistencia en descalificar a quienes se vacunan en Estados Unidos? Creo que la respuesta es evidente: porque la vacunación es uno de esos temas que dejan retratado al gobierno que nos bendice día sí, día también.

Repito: la vacunación en la Ciudad de México funciona de manera eficaz. No hay trabas burocráticas, el proceso es rápido, el personal es muy amable. Tampoco creo que México sea exactamente un desastre en este sentido. Andamos abajito de la media tabla, detrás de los países viables y arriba de ese subdesarrollo al que aspiramos. Dicho esto, hay muy buenas razones para irte a inmunizar con los vecinos.

Primero, la mezquindad. Apenas escuchamos al Presidente decir que no, que no van a vacunar a los menores porque las farmacéuticas nomás quieren lana y porque si a su hijo le fue bien con el COVID-19, a los demás, en los salones, les irá igual. ¿Les sorprende? 

Recuerden que, antes, se negaron a vacunar al personal de los hospitales privados. Claro que, de entrada, el gobierno hizo como que compraba vacunas sin comprarlas, para ahorrar, y por eso luego mandó a la desesperada a López-Gatell y al canciller a ver de dónde sacaban unos frasquitos extra.

Lo que nos lleva a la segunda razón: las mentiras. López-Gatell, el año pasado, presentó al menos dos planes de vacunación sustancialmente distintos, cuando se suponía que las vacunas estaban amarradas. Luego se vinieron los retrasos, y lo de que habíamos donado vacunas al tercer mundo porque pobres. 

Pero es que es el mismo gobierno que dijo que esto era una gripita, el que falsifica el número de muertes, el que ha dicho 70 veces que esto ya quedó bajo control, el que aseguró que no había hospitales saturados, el que insiste en que lo del desabasto es una campaña. El de la fuerza moral y no de contagio.

Y llegamos así a la tercera razón: el Doctor Muerte. López-Gatell, el que hace dos semanas dijo que quedaba aprobada la vacuna en menores de edad y que la patria estaba salvada para decir hace dos días que no, que no hay evidencia científica de que blablabla; el que se fue a la playa; el que paseaba por la Condesa sin cubrebocas, pero contagiado; el de los desplantes machines con las reporteras que lo interrogan… Ese hombre, nada menos, sigue a cargo de que nos vacunen.

Así que, perdón: muy bien quienes decidieron irse a Estados Unidos, porque las cosas, tristemente, no sólo dependen del gobierno local. 

Sarcástico, Pepe Merino, del gobierno de la capital, le dijo a una tuitera que allá ella si se quería vacunar en aquel país. Que aquí vacunamos, pero que los viajes ilustran. Y sí. Pero la mayoría preferimos elegir nuestro destino con un criterio distinto al de las citas disponibles en Walmart. Sobre todo cuando estamos sin lana, gracias al gobierno que nos bendice, y ese va a ser el único paseo en mucho tiempo.

POR JULIO PATÁN
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@JULIOPATAN09

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