COLUMNA INVITADA

Modesto Seara Vázquez, precursor de la creación del CONACYT

Pero, lo más vergonzoso, es la conducta de algunas autoridades del sector salud y de los tres niveles de gobierno, que parecen mofarse de la desgracia de los demás. ¡Qué es lo que pretenden con esas actitudes irresponsables? Alguien tiene que estar cuerdo…

OPINIÓN

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Diego Alcalá Ponce / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

Después de los millones de muertes que ha ocasionado la pandemia, lo más lamentable y preocupante, es la falta de entendimiento de gran parte del mundo de este grave y creciente problema sanitario. México, desafortunadamente, no es la excepción y también se suma a esa indiferencia-más bien ignorancia-que asumen quienes no entienden nada de una grave situación de alto riesgo sanitario como la que ahora vivimos. Pero, lo más vergonzoso, es la conducta de algunas autoridades del sector salud y de los tres niveles de gobierno, que parecen mofarse de la desgracia de los demás. ¡Qué es lo que pretenden con esas actitudes irresponsables? Alguien tiene que estar cuerdo…

Considerando los efectos letales del Covid-19, que ya está demostrado, que sin importar la edad puede contraerlo cualquiera, es necesario, además de las vacunas, tomar otras medidas sanitariascientíficas-no políticas-para continuar combatiéndolo. Además del círculo médico, que ya hemos señalado, urge diseñar un modelo único de cubrebocas capaz de evitar el contagio del mortal virus. Pero, si en vez de estar pensando en cómo enfrentar esta creciente catástrofe y todo se enfoca a la política, se corre el riesgo de un colapso, como ya hemos señalado en los aspectos más importantes de la vida nacional, comenzando por la salud, seguida de la economía y finalmente la educación.

Amable lector: Ante la complicada situación que se está viviendo, se requiere de una estrategia de Estado debidamente planificada para que todos estemos sujetos a un mismo ordenamiento y no dejar todo a la deriva. Eso de que no se puede obligar a nadie a comportarse como se debe, ante un desastre sanitario, es una irresponsabilidad y pone en riesgo la salud y la vida del resto de la población. Estamos a tiempo…

El doctor Modesto Seara, internacionalista y políglota (habla seis idiomas y dice que en ruso se defiende) que además canta y toca el piano,incursionó también en el periodismo nacional e internacional, tanto en prensa como en televisión. Dentro de sus valiosas aportaciones socioeducativas a nuestro país, fue el precursor de la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, mejor conocido como CONACYT. Y así lo describe en su extraordinario libro “La Vuelta al Mundo en 80 Años”, en el que narra, más que una biografía, como él mismo lo define, las peripecias de su incansable vida académica que,y como todo buen internacionalista, ha recorrido el mundo varias veces.

… Con Luis Echeverría, luego de su triunfo en las elecciones presidenciales, se formaron varias comisiones para analizar la problemática nacional. Enrique González Pedrero encabezaba una de ellas que se encargaba de cuestiones educativas. En ella presenté dos ideas a las que otros darían seguimiento, que al final cristalizaron en proyectos formales, que no siempre se identificaban con la propuesta original. Uno tenía que ver con la investigación científica y tecnológica en el país, en el que propuse que se estableciera lo que yo llamaba Consejo Nacional de Investigaciones Científicas. La idea me surgiócomo consecuencia de las lamentables experiencias vividas con motivo de los sucesos de 1968, cuando el movimiento estudiantil y la ocupación militar de CU provocaron la interrupción de la investigación científica, junto con el Politécnico. En 1968 pude ver a investigadores romper en llanto al contemplar sus investigaciones de muchos años interrumpidas y echadas a perder cuando les cerraron el acceso a sus laboratorios. Los avances que habían conseguido en proyectos de toda una vida se vieron frustrados y eso produjo un efecto devastador en muchos colegas universitarios.

Pero, además, me pareció que la investigación científica y tecnológica del país no podíaseguir sujeta a los avatares de las confrontaciones políticas y se requería de algún tipo de institución independiente de los problemas universitarios; sin perjuicio de que las universidades siguieran también por su cuenta con una actividad que es consubstancial con la academia. Otras personas darían seguimiento y continuidad a la idea, que se iría modificando, cambiando incluso el nombre, que al final fue Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. (CONACYT) Yo no participe en nada relacionado con el seguimiento de la propuesta. Continuará…

POR DIEGO ALCALÁ PONCE
DIEGOALCALAPONCE@HOTMAIL.COM

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