PERISCOPIO

Moreira, el hombre fuerte del presidente

El coahuilense, además de que será jefe de los 70 legisladores del PRI en San Lázaro, ya ha mostrado su empatía con la cuatroté

OPINIÓN

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Raymundo Sánchez Patlán / Periscopio / Opinión El Heraldo de México

Seis meses cruciales para el futuro o acabose de la cuatroté corren a partir de septiembre, cuando se instale la LXV Legislatura del Congreso de la Unión, donde Morena tiene una mayoría simple, pero no absoluta, y los 15 gobernadores electos empiecen, de manera escalonada, a rendir protesta. 

De legisladores y mandatarios depende el presidente Andrés López Obrador para consumar su mantra: la “transformación” de la vida pública, y llegar pleno a la revocación de mandato, el 21 de marzo de 2022, lo que le permitirá extender su proyecto personal y político más allá de 2024.  

Tres temas busca concretar en estos meses: pacificar al país, concretar la reforma para que la Guardia Nacional forme parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, y que se apruebe la reforma para que la Comisión Federal de Electricidad, a cargo de Manuel Bartlett, acapare 54 por ciento del mercado nacional, y la IP sólo 46 por ciento.  

Para el primero de esos asuntos, el Presidente necesita de los gobernadores, por lo que hará espacio en su agenda para encabezar, al menos una vez a la semana, reuniones de seguridad en cada uno de los 32 estados del país, porque “si no terminamos de pacificar a México, por más que se haya hecho, no vamos a poder acreditar históricamente a nuestro gobierno”. 

También integrará a los presidentes municipales, a los que hará corresponsables del combate a la inseguridad, así sea sólo en las cifras, pues el Presidente ya les adelantó que no moverá un ápice su cuestionada estrategia de “abrazos, no balazos”.  

Para las dos reformas necesita del Congreso, pero más de operadores legislativos capaces de lograr acuerdos, pues al ser ambas de carácter constitucional, requiere de mayoría calificada, es decir, dos terceras partes de las cámaras de Diputados y Senadores, que Morena y sus aliados PT y PVEM no tendrán en la próxima Legislatura.  

El plan se enfoca en San Lázaro, porque en el Senado Ricardo Monreal le ha funcionado a la perfección. De acuerdo con allegados a la Presidencia, negociará con la bancada del PRI. Más específicamente con quien será su coordinador: Rubén Moreira, reelecto diputado federal y hombre de todas las confianzas del dirigente nacional priista, Alejandro Moreno.  

El coahuilense, además de que será jefe de los 70 legisladores del PRI en San Lázaro, ya ha mostrado su empatía con la cuatroté.  

Lo hizo votando a favor de reformas clave impulsadas por el Presidente, como la creación de la Guardia Nacional (febrero de 2019), la derogación de la peñista Reforma Educativa (abril de 2019), la creación del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (diciembre de 2020), y la Ley de Amnistía (diciembre de 2019), entre otras.  

Pero no será la única apuesta de Palacio Nacional. Hay un plan B: cabildear los votos que necesita con Movimiento Ciudadano.  

Obvio, incluye tentadoras ofertas, que no podrán rechazar.

POR RAYMUNDO SÁNCHEZ PATLÁN.
RAYMUNDO.SANCHEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM
@R_SANCHEZP

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