COLUMNA INVITADA

No es la pandemia, es el gobierno el que impide la recuperación

El gobierno debería ser el principal impulsor de la recuperación económica

OPINIÓN

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Fausto Barajas/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

El gobierno debería ser el principal impulsor de la recuperación económica. Sin embargo, se ha convertido en su mayor lastre, sobre todo para el sector de la construcción.

En los primeros cinco meses de 2021, el valor de producción de la industria de la construcción se contrajo 8.0 por ciento en términos constantes respecto al mismo periodo de 2020, con datos obtenidos de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras a cargo del INEGI.

Si comparamos el valor de producción de 2021 con el de 2018, la contracción es de 29 por ciento, es decir, hoy se produce solo el 71 por ciento de lo que se producía en 2018.

Si esto lo vemos por sector, tenemos que en 2021 el sector público solo está detonando el 66 por ciento de lo que hacía en 2018, mientras que el sector privado lo hace en 75 por ciento.

Las tendencias se reafirman con los datos de la Secretaría de Hacienda, institución que registra que, en los primeros cinco meses de 2021, la inversión física presupuestaria es 11.8 por ciento menor que en 2018. Hay contracciones alarmantes de -85.8 por ciento en infraestructura educativa, -77.9 en agua potable y saneamiento, -63.7 en comunicaciones y transportes y -59.9 por ciento en Salud. El único sector que registra un aumento es el de hidrocarburos, con incrementos del 19 por ciento.

En una perspectiva más amplia, podemos observar el papel que ha jugado el gobierno para enfrentar las dos últimas crisis económicas.

En la crisis económica de 2008-2009, el gobierno mexicano encabezado por Felipe Calderón se convirtió en impulsor de la inversión. Con datos del valor de producción de la Encuesta de Empresas constructoras podemos ver que en 2009 detonó inversión adicional por 18.4 por ciento. Para 2010 siguió en expansión con 9.3 por ciento y continuó 2011 y 2012 con crecimientos de 0.1 y 3.3 por ciento. Esto se tradujo en que la economía estuviera creciendo por arriba del cuatro por ciento anual hacia el final del sexenio.

En la crisis de 2019-2020, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador redujo la inversión. En 2019, la caída fue de -19.3 por ciento, en 2020 de -14.6 por ciento y en los primeros cinco meses de 2021 la redujo en -4.4 por ciento. Esto se ha traducido en un sector de la construcción deprimido y una economía que no logra despegar en su mercado interno.

Mientras AMLO enfoca su atención en consultas demagógicas para ejercer venganzas personales, en defender la corrupción de sus cercanos y en apoyar a la dictadura castrista en Cuba, la economía mexicana ve pasar más tiempo sin lograr recuperarse, a pesar del impulso que la economía estadounidense nos podría dar.

En el mes de septiembre el gobierno enviará el paquete económico al Congreso, en el que se incluye el Presupuesto de Egresos de la Federación. Esa es la herramienta con la que el gobierno podría dejar de ser lastre para convertirse en impulsor de la inversión.

POR FAUSTO BARAJAS CUMMINGS 
ESPECIALISTA EN INFRAESTRUCTURA 
@FAUSTOBARAJAS

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