COLUMNA INVITADA

Ocurrencias bienestar

La creación de una nueva empresa estatal no va a solucionar la problemática, probablemente la agravará

Jorge Andrés Castañeda / Colaborador / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

El pasado 7 de julio se anunció una de las nuevas ocurrencias de Palacio Nacional: la creación de una nueva empresa del Estado, Gas Bienestar. Esta estará “dedicada a la venta de gas LP a precios razonables con el objetivo de (...)acabar con los incrementos injustificados”.  

La idea del Presidente, como casi todas, parte de un mal entendimiento del problema y una solución anacrónica para resolverlo. La creación de una nueva empresa estatal no sólo no va a solucionar la problemática existente, sino que, muy probablemente, la agravará y creará un sinnúmero de nuevos problemas que alguien más tendrá que arreglar en el futuro. 

Es cierto que estamos ante un problema real. Los precios de este combustible fundamental para millones de hogares y pequeños negocios mexicanos han aumentado de forma concurrente a los incrementos de los precios globales. 

Como lo ha documentado la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), en el mercado del gas LP las modificaciones de la reforma energética plantearon introducir un esquema de mercado con más competencia, pero esto no se ha traducido en mejores precios. Para tener un mercado eficiente es fundamental que en cada etapa de la cadena de suministro ¬— producción e importación; comercialización; transporte; almacenamiento; y distribución y expendio al público— exista competencia real, y que diversos jugadores participen. 

Esta competencia hoy no está sucediendo. Se han documentado casos de concentración excesiva del mercado en zonas como Yucatán, Baja California Sur y la región del Pacífico. Y por esto, la misma Cofece ha lanzado investigaciones para determinar si existe competencia real en los eslabones de distribución y de venta al público en general. 

Lo que necesita este mercado es más competencia, no menos. Y crear una paraestatal más — que han demostrado ser ineficientes por la burocracia y ser una fuente de corrupción— no hará más que limitar la competencia y distorsionar los mecanismos de precios. En efecto, si en regiones las poblaciones vulnerables se encuentran excluidas por los costos, el Estado debe intervenir subsidiando o con otros mecanismos. Pero eso no significa que necesitamos una paraestatal que perderá miles de millones de pesos para lograrlo. 

La misma Cofece ha planteado una serie de recomendaciones para el mercado del gas LP, como fomentar la venta de cilindros en tiendas de autoservicio, vender gas LP a población vulnerable en los almacenes de Diconsa, eliminar obstáculos para la instalación de plantas de distribución donde se entrega el Gas LP a los clientes en recipientes transportables, e incentivar la transición de gas LP a gas natural.

El gobierno no necesita encontrar el hilo negro. Estos problemas, como muchos otros, se han estudiado durante años y existen recomendaciones de política pública valoradas y evaluadas. Pero para este gobierno parece ser que la solución a los problemas siempre es la ocurrencia mañanera que sólo hace más larga la lista de problemas del próximo gobierno.

Por JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAS

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