EL GALEÓN DE MANILA

China, Estados Unidos y la línea roja

Beijing ejerce un capitalismo autoritario, rodeado de países con los que tiene conflictos limítrofes, pero que se benefician del comercio mutuo

Gerardo Traslosheros / El Galeón de Manila / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

La Guerra Fría fue un periodo de gran tensión político-militar entre Estados Unidos y la Unión Soviética (URSS), cada uno con sus aliados (OTAN y Pacto de Varsovia), desde 1947 hasta el fin de la URSS en 1991, que casi desemboca en una guerra nuclear, confrontándose bélicamente de manera indirecta en el mundo en desarrollo. Fue un duelo ideológico entre el comunismo soviético y el capitalismo occidental, cuya relación económica fue mínima.

El conflicto entre China y EU hoy es diferente. Beijing no tiene un bloque declarado de aliados militares; busca aliados con base en su poder de mercado y la cooperación para el desarrollo con iniciativas como One Belt, One Road. Biden caracteriza bien el conflicto con China y Rusia como de democracia vs autoritarismo. Occidente abrió sus puertas a la integración con China lucrando en el camino y apostando sin éxito aunque eso le llevaría a la democracia. China se integró en occidente, a través de las cadenas de valor, algo difícil de deshacer.

Beijing ejerce un capitalismo autoritario, rodeado de países con los que tiene conflictos limítrofes y que le temen en lo político-militar, pero que se benefician del comercio mutuo. EU ha reforzado alianzas con Australia, Japón e  India bajo el Quad; la OTAN busca contener a Rusia. Un error de cálculo de China en Taiwán podría derivar en un escalamiento militar sin control.

China liberó sus fuerzas productivas y hoy sus empresas compiten con cualquiera, lo que debe ser bienvenido (salvo en sectores estratégicos), como lo es la competencia entre firmas occidentales que promueve la innovación y el desarrollo. Occidente debe dar la bienvenida a la competencia legítima, castigando la ilegítima en una OMC fortalecida.

El lado oscuro de China es su sistema dictatorial y el apoyo a gobiernos afines. EU y aliados deben defender la democracia a toda costa, incluyendo internamente, y mantener la presión a favor de los derechos humanos en regiones como Hong Kong, Tibet y Sinkiang, pero siendo a la par exigentes con países autoritarios afines, como Arabia Saudita y Egipto, si quieren ejercer una autoridad moral efectiva y auténtica.

Lo más relevante para EU y aliados es evitar el proteccionismo nocivo, apoyando el ajuste estructural interno frente al cambio tecnológico y el comercio internacional, en vez de culpar a otros. La apertura económica de EU ha sido clave de su poderío, camino que China ha seguido con éxito. Hace falta encontrar formas de convivencia pacífica entre las potencias, pero occidente debe insistir en el respeto de los derechos humanos y políticos, línea roja en la que no puede ceder para no ser cómplice y eventualmente víctima del autoritarismo.

POR GERARDO TRASLOSHEROS

JENKINS GRADUATE SCHOOL Y PECC MÉXICO

@GTRASLOSHEROS

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