TOUCHÉ

A ver si es cierto

El rencor y el triunfalismo son los dos sentimientos más frecuentes en la conferencia matutina de Palacio Nacional. Ayer no fue la excepción.

Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Rencor para los adversarios, conservadores, corruptos, hipócritas, inmorales, dos caras, sabelotodo, clasemedieros, aspiracionistas, prensa vendida, organizaciones civiles, golpistas y todo aquel que piense diferente. Triunfalismo por todo lo que haga, bien o mal, la 4T.

Jorge Alcocer, secretario de salud, reapareció para presumir lo que es su obligación: garantizar que los mexicanos tengamos todos los elementos necesarios para cuidar o recuperar la salud. Tardaron casi tres años en conseguir el abasto de prácticamente todas los medicamentos necesarios en los hospitales públicos. Falta ver si es cierto, porque en varias ocasiones prometieron que ya tenían abasto de quimioterapias para niños con cáncer y mintieron una y otra vez.

Lo que debía ser un informe cien por ciento técnico sobre la compra de medicamentos, comenzó con una carga ideológica y política totalmente fuera de lugar. La situación era -o es- tan grave, que se tuvo que comprar hasta materiales de curación en el extranjero. Dio detalles de la compra consolidada, a través de la Organización de Naciones Unidas y lo que se adquirió por otras vías. Anunció que ya están en México 197 millones de piezas de medicamentos, lo que sea que eso signifique. El problema no es ese, sino que estén disponibles para en todo el país para quienes los necesiten, que el abasto sea suficiente y sin interrupciones.

Resulta que la 4T cuenta con un equipo que no lo tiene ni Obama. En 37 días establecieron, construyeron y ejecutaron un plan B para comprar medicamentos. La pregunta es ¿por qué tardaron casi tres años para hacerlo? Señor Presidente, pueblo de México, podemos decir que lo logramos, dijo Alcocer. ¿Eso le dice a quienes murieron en espera de sus tratamientos? ¿Es en serio? ¿Lo lograron?

El secretario de salud todavía se dio el lujo de insistir en que el interés por los medicamentos oncológicos es válido, desde luego, pero exagerado y utilizado con otros fines alguna parte de la información. Jorge Alcocer se puso de tapete para que López Obrador tomara la palabra para insistir en la narrativa de la corrupción y la minoría rapaz que controlaba el abasto de medicamentos en el pasado. No conozco a nadie de la industria farmacéutica, no puedo hablar a favor, ni en contra de ellos. Pero tampoco entiendo ¿por qué si ese grupo perverso lucró ilegalmente con la salud del pueblo, no hay un solo acusado, detenido o procesado por eso?

Pero parece que López Obrador ni sus colaboradores han aprendido nada. Para rematar, insistió en equiparar la distribución de medicamentos con el reparto de refrescos o las bolsitas de papas que llegan a todos lados, ¿si ellos pueden, por qué nosotros no?

Yo, hasta no ver, no creer.

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA

DZA