TRES EN RAYA

La mini yo de Andrés Manuel

Sheinbaum ha empezado una metamorfosis para mimetizarse cada día más con su tutor... y si esa es la apuesta, no sé si sea la adecuada

Verónica Malo Guzmán / Tres en Raya / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Pareciera que Claudia Sheinbaum ha capitulado. Que prefiere dejar de ser una gobernante aguerrida, con criterio, conocimiento y en ocasiones conciliadora, para parecerse más a López Obrador. Empieza a ser una calca del tabasqueño, con todo y el toque cada vez más radical región 4T que tiene éste. A partir del regaño postelecciones del 6 de junio, pero sobre todo desde el destape corcholatesco de AMLO, ella ha empezado una metamorfosis para mimetizarse cada día más con su tutor. Se está convirtiendo en una mini yo de Andrés Manuel. Y si esa es la apuesta, no sé si sea la adecuada.

Me pregunto si esta nueva versión del Presidente no se volverá cada vez más y más dependiente de él. Lo cual es triste, pues ella tiene un muy distinto nivel de preparación, además de que solía incluir a quienes sostienen muy diversos puntos de vista en la toma de decisiones. Una perspectiva muy diferente a la llevada a cabo por AMLO. Por cuanto a otros nuevos gobernadores de partidos contrarios, está replicando las malas formas, y salió con que se reunirá con ellos “hasta que los tribunales resuelvan las impugnaciones en torno a los resultados de la elección”. Pero sí pudo recibir a los de Morena, algunos igualmente impugnados. La mini yo de AMLO ahora le ha dado largas a las y los nuevos alcaldes de oposición. Poco importó que la Una-CDMX (Unión de Alcaldías de la Ciudad de México), concretada por las demarcaciones donde gobernará Va por México, le enviara una solicitud de audiencia por escrito, prefirió ignorarlos.

Ojalá la agenda trazada por Claudia Sheinbaum para llegar como candidata corcholata para 2024 no sea a costa de desdibujar su persona. ¿Le quedará claro que el —parcial— descalabro sufrido en las pasadas elecciones locales obedeció a un rechazo a López Obrador y no a ella? ¿Qué si logra estar en la boleta de la elección presidencial, los comicios deberán ser acerca de la agenda de las mujeres, de la tolerancia, de la reconstrucción, de la izquierda progresista, del diálogo entre electores adultos, no con mascotas maleables; esto es, de Claudia Sheinbaum y no únicamente de un plebiscito en torno a López Obrador?

Debería pensarlo seriamente. Generar nuevas capacidades y vías para su gobierno, siendo incluyente y no buscando obstinadamente la exclusión e imposición (finalmente es eso) de Andrés Manuel. El poder mantener un espíritu crítico por parte de la ciudadanía y comunicadores respecto al gobierno sin exigir una pleitesía tanto de la prensa hacia ella, como de ella hacia Andrés Manuel. La peor opción de Claudia, teniendo tanto potencial, es convertirse en una triste mini yo del actual Presidente, cuando podría ofrecer una verdadera izquierda de avanzada y un gobierno de integración real

Tal vez, lo que ella espera sea lograr estar en la boleta del 24 para despertar y actuar en consecuencia. Pero quizá para entonces sea demasiado tarde para ella y una ventaja para la naciente, menguada, y hoy desdibujada oposición, la cual incluye a sus coequiperos Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal.

POR VERÓNICA MALO
VERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM

DZA