COLUMNA INVITADA

Consulta mañosa

La consulta popular para juzgar a los expresidentes de la República es una simulación, una patraña diseñada por Morena

Fernando Herrera / Colaborador/ Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

La consulta popular para juzgar a los expresidentes de la República es una simulación, una patraña diseñada por Morena. Para empezar, en ninguna parte del texto se les menciona. Y el presidente ya dijo que él votaría en contra.

Los objetivos del gobierno y su partido son estrictamente propagandísticos, quieren desviar la atención de los graves problemas nacionales. Están muy lejos de buscar el castigo de la corrupción del pasado y menos la del presente.  El precedente que están sentando les puede resultar contraproducente después del 2024.

No deben olvidar que el presidente López Obrador ha confesado la comisión de diversos delitos, como ordenar la liberación del hijo de El Chapo o meter las manos en las elecciones intermedias.

La consulta solamente busca ganancias electorales. Si el presidente o su partido tienen pruebas de que alguno de los expresidentes cometió un delito, deben denunciarlo pues callarse los convierte en cómplices. Hasta el momento sólo hacen propaganda contra ellos, pero no mueven un dedo para enjuiciarlos conforme al debido proceso.

Utilizar la consulta solamente como recurso propagandístico contra los expresidentes es solapar la corrupción del pasado y del presente. Si los presidentes cometieron delitos deben ser detenidos y juzgados de manera imparcial. Si no los cometieron, el gobierno y su partido actúan de forma miserable.

La consulta es un despilfarro de dinero que podría emplearse en comprar medicinas para los niños con cáncer. O para comprar vacunas. Es verdaderamente criminal que el gobierno federal haya dejado a medio millón de niños sin vacunas en 2020, colocando a México entre los 10 países del mundo con menos vacunación, después de haber sido líder mundial en la materia. Los datos son de la Organización Mundial de la Salud.

La consulta es un ejercicio propagandístico porque la ley no se consulta, se debe aplicar y punto. Utilizar el poder para hacer daño a los adversarios políticos es un recurso de los dictadores. Igualaría a López Obrador con Daniel Ortega, Vladimir Putin Erdogan, Stalin, Mao, Fidel Castro o Hugo Chávez.

Junto con la consulta hay otro distractor que también es ejercicio de perversidad política, el destape adelantado de las corcholatas. En realidad, lo que el presidente quiere es deshacerse de Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal, quienes pueden hacerle sombra en el futuro y trastocar sus planes de mantener las riendas del poder más allá de 2024.

Ricardo Monreal lo ha entendido muy bien y ya dijo que en 2024 estará en la boleta electoral, incluso sin Morena. Ebrard quiere mostrar disciplina porque actualmente controla la presidencia de Morena. Pero el presidente los quiere a los dos fuera de su camino.

Al presidente lo único que le interesa es mantener los hilos del poder. Lo intentará por dos vías. Una, la extensión de mandato, y otra, convertirse en el poder tras el trono, si logra, primero, poner a Claudia Sheinbaum como candidata y, después, ganar las elecciones del 2024. Se ve difícil, por eso necesita propaganda permanente, como la consulta.

POR FERNANDO HERRERA ÁVILA
VOCERO DEL PAN
@FHERRERAAVILA

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