El día después

A partir de hoy empieza una nueva etapa, la más ríspida, la de los conflictos poselectorales

El día después
Héctor Serrano/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Escribo esta columna sin conocer aún los resultados electorales. Si las encuestas no fallaron, Morena y sus aliados conservarán su mayoría legislativa y ganarán diversos gobiernos estatales, por lo que seguirá siendo el poderoso partido en el poder, que gobierna con un estilo muy particular de hacer las cosas.

Si es así, el país seguirá como hasta ahora, así, como hasta ahora. Pero si el voto en contra del actual gobierno se manifestó masivamente, y tuvimos una participación histórica para una elección intermedia, entonces el panorama será distinto; nos esperan tres años de enfrentamientos políticos, de más polarización, de más conflictos, las cosas no serán fáciles, y en medio de la disputa por el poder, como siempre, estaremos nosotros, los ciudadanos.

Lo que puedo asegurar, es que la elección no terminó ayer, a partir de hoy empieza una nueva etapa, la más ríspida, la de los conflictos poselectorales. Los perdedores, a la buena o a la mala, tratarán de ganar en los tribunales lo que les fue negado en las urnas.

Por el bien de todos, ojalá que haya mesura, que toda la civilidad que les hizo falta demostrar a los políticos durante las campañas, la puedan acreditar a partir de hoy. Sé que es mucho pedir, pero se vale soñar, y si no fuera así, estemos atentos para defender a la democracia desde nuestras trincheras, siempre con el uso responsable de medios pacíficos y haciendo valer nuestro derecho para expresarnos libremente.

Ninguna intentona autoritaria aguanta la presión de una sociedad organizada defendiendo sus derechos, esa es nuestra fuerza. Hoy, un día después de haber podido ejercer mi derecho al voto, me queda un sabor amargo de esta elección, pude percibir enojo y frustración en las casillas, más grave aún, encono entre los militantes de los distintos partidos políticos, no se ven como adversarios, sino como enemigos.

Sería loable que los dirigentes partidistas les dijeran a sus huestes que la lucha acabó y que es hora de dar vuelta a la página. Ayer, mi hija de 16 años me preguntó durante la comida, ¿si era verdad que más de 60 candidatos habían sido asesinados? ¿Qué si había visto el video donde asesinan a una candidata en pleno mitin? Me conmovieron mucho sus preguntas.

Me vi obligado a decirle que es verdad, que vive en un país donde la política se ejerce también a punta de pistola, que la muerte y la impunidad fueron parte del proceso electoral.

Creo que como padres este no es el México que deseamos para nuestros hijos, las cosas no van bien, o por lo menos no como quisiéramos, ayer a la hora de votar, recordé las preguntas de mi hija y elegí en consecuencia.

Tienen que pasar tres años para volver a tener una oportunidad de decidir el rumbo de nuestro país y será en la elección presidencial. Por lo pronto, mi mayor deseo es que la mayoría de nosotros hayamos elegido lo correcto.

POR HÉCTOR SERRANO AZAMAR
COLABORADOR
@HSERRANOAZAMAR

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