“¡No más promesas sin compromisos reales!”

el presidente Biden reincorporó a su país en el Acuerdo de París y está manifestando una mayor disposición para aplicar una política ambiental seria

“¡No más promesas sin compromisos reales!”

Aún con la disminución de las actividades económicas forzada por la pandemia, 2020 fue uno de los años más calurosos jamás registrados y se prevé un nuevo aumento en la emisión de dióxido de carbono y otros gases que contribuyen al calentamiento global conforme se reanuden las actividades en todo el mundo. 

Recientemente, António Guterres, secretario general de la ONU, exhortó a realizar acciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero e hizo un llamado para hacer de 2021 el “año decisivo” para evitar la agudización del deterioro ambiental. 

Por su parte, el gobierno de EU organizó una reunión virtual con líderes de distintos países para impulsar compromisos que reduzcan el calentamiento global. De entrada, que Biden asuma el liderazgo en el combate al deterioro ambiental, luego de la indiferencia mostrada por su predecesor es una gran noticia si consideramos que nuestro vecino es aún el mayor emisor de gases contaminantes en el mundo.

Además, el presidente Biden reincorporó a su país en el Acuerdo de París y está manifestando una mayor disposición para aplicar una política ambiental seria. 

En dicha cumbre, la joven mexicana Xiye Bastida –activista participante en el movimiento #FridaysforFuture– instó a los líderes a tomar acciones para revertir el deterioro ambiental, enfatizando el imperativo de acelerar la transición hacia las energías renovables.                          

El gobierno chino se comprometió a eliminar el consumo de carbón en su país, mientras reiteró su decisión de acelerar la construcción de plantas eólicas y solares en su territorio. 

A su vez, el gobierno ruso –usualmente poco comprometido con la agenda ambiental– propuso analizar los efectos del metano en el deterioro ambiental, un aspecto aún poco comprendido que podría resultar clave para detener el acelerado calentamiento atmosférico. 

Por su parte, varios gobiernos latinoamericanos firmaron el "Acuerdo de Escazú" en pos de impulsar planes concretos de cooperación en materia ambiental. 

En tanto, cada vez más jóvenes –y comunidades indígenas– se manifiestan dispuestos a sumarse a la lucha por la preservación del ambiente: Greta Thunberg ha señalado que no comprará más ropa nueva en rechazo al daño ambiental provocado por la industria textil. 

En un mundo donde ahora es posible elaborar materiales de construcción y combustibles a partir de la basura, es imprescindible que mostremos mayor empatía con los requerimientos ambientales: ¿Ama usted en verdad a sus hijos y nietos? Contribuya a dejarles un planeta donde aún puedan vivir.

POR FERNANDO OCTAVIO HERNÁNDEZ SÁNCHEZ
 COORDINADOR ACADÉMICO Y PROFESOR DE LA FACULTAD DE ESTUDIOS GLOBALES EN LA UNIVERSIDAD ANÁHUAC MÉXICO.FOHDZSANCHEZ@ANAHUAC.MX

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