COLUMNA INVITADA

Marisol

Marisol Tapia no podía imaginar lo que le sucedería, apenas 5 minutos después de haber hablado por el celular con su hijo, Brandon Giovanni Hernández Tapia, que venía con su padrastro viajando en la Línea 12 del Metro

Adriana Moreno Cordero / Columnista Invitada / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Aquella fatídica noche del 3 de mayo, Marisol Tapia no podía imaginar lo que le sucedería, apenas 5 minutos después de haber hablado por el celular con su hijo, Brandon Giovanni Hernández Tapia, que venía con su padrastro viajando en la Línea 12 del Metro, cuando solo le faltaban un par de estaciones para llegar a su domicilio, luego de haberle ido a comprar un regalo a su madre y en esa última llamada, se lo anunció.

Por los diferentes noticieros nocturnos se reportaba el accidente en la Línea 12 del Metro, con las primeras imágenes enviadas por los celulares de los vecinos de Tláhuac y alrededor de las 22 horas con 22 minutos, optaban por esperar más detalles sobre el siniestro.

Marisol, acompañada de su madre, tuvo que salir precipitadamente de su domicilio, entre lágrimas y dolor para buscar desesperadamente y durante horas, tanto a su esposo como a su hijo Brandon Giovanni. Ya en el lugar de la tragedia, la abuela de Brandon gritaba a policías, Guardia Nacional y personal del gobierno de la Ciudad de México, que le respondieran dónde estaba su nieto. No obtuvo respuesta sobre quien fue la víctima mortal más joven de esa tragedia que rompió sueños y anhelos.

Ir de un lugar a otro en la búsqueda de su hijo y su esposo, resultó desolador para Marisol Tapia, aunque tenía la solidaridad de algunos vecinos de la colonia Zapotitla. Se activó la Alerta Amber y hasta en la tarde del día más negro para Marisol, le notificaron que habían hallado el cuerpo de su hijo. Antes, ella encontró a su esposo Rigoberto en el Hospital Balbuena en estado grave y tuvo que sacar del nosocomio a Rigoberto porque no lo atendían para trasladarlo a un Hospital Privado y todavía recibió amenazas de parte de funcionarios del gobierno capitalino por esta acción así como por denunciar la evidente negligencia del equipo encabezado por Claudia Sheinbaum y el ahora canciller Marcelo Ebrard.

Los 50 mil pesos que recibió Marisol, no le alcanzaron ni para pagar el Hospital en el que está su esposo, ni para el funeral de su hijo. Valiente, tomó acción legal para exigir justicia y que los culpables paguen por su negligencia, así como que queden al descubierto todas las irregularidades  y negligencia que tuvo que vivir hasta que pudo rescatar a Brandon y a su esposo. Ningún dinero le devolverá a su hijo, por eso, Marisol presentó demandas por las omisiones cometidas por el gobierno de la CDMX, tanto en su caso, como en la falta de apoyo suficiente a familiares de los fallecidos y a los heridos, así como porque las autoridades capitalinas encabezadas por la señora Sheinbaum, no hicieron caso de los reportes que los vecinos de Tláhuac venían haciendo desde el 2017 debido a las evidentes fallas exactamente, donde se registró la tragedia.

POR ADRIANA MORENO CORDERO

morcora@gmail.com

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