El Canelo y la patria

El tema del malinchismo es parte inseparable de la discusión deportiva en México; lo es porque somos cursis, mitoteros, sentimentaloides y escandalosos

El Canelo y la patria
Poncho Vera/ Gol Gana/ Opinión El Heraldo de México

Quien esperaba una buena pelea entre Saúl Canelo Álvarez y el turco Avni Yildirim estaba muy equivocado; lo que sucedió el pasado sábado era de esperarse. La superioridad del jalisciense era evidente, innegable.

No fue una buena pelea, porque no podía ser una buena pelea; no había argumentos para que así fuera. Comprensiblemente las televisoras que transmitieron el evento buscaron por todas partes justificaciones para que viéramos el combate, ni modo que no. Eso se entiende, sería absurdo que fuera diferente.

Las descalificaciones que se dieron cuando concluyó son, a final de cuentas, parte de un show. Esas amargas quejas de lo chafa de la pelea son un complemento del pobre espectáculo, una mamarrachada para llamar la atención.

Y como siempre, pintorescamente el tema de lo que hizo o dejó de hacer un deportista sobre el ring nos llevó al debate de que si ahí está o no el amor a la patria, a México. ¿Y eso qué?

El tema del malinchismo es parte inseparable de la discusión deportiva en México; lo es porque somos cursis, mitoteros, sentimentaloides y escandalosos.

Ponemos en la mesa de discusión pugilística, más allá de tácticas, técnicas y ejecuciones, amores y desamores a nuestra nación.

En esta ocasión, si criticas al Canelo eres enemigo de México, y si lo defiendes eres un patriota a prueba de balas. Tan absurda una postura como la otra.

No, no por criticar a Álvarez eres malinchista. Esas burradas de que “un mexicano es el peor enemigo de un mexicano” no son más que una oda a la ignorancia y a los lugares comunes. Te puede caer mal El Canelo, puedes visceralmente minimizar sus logros, y aún así ser un gran patriota.

Sin embargo, no nos hagamos mensos, el hacer menos los logros del boxeador únicamente porque es mexicano no hace más que exponer nuestros complejos y sentimientos de inferioridad. Sí, es común entre muchos que no toleran que existan mexicanos exitosos; hay varios agachones que buscan encontrar un alivio a sus frustraciones personales en el fracaso de los compatriotas.

Estoy seguro que son muchos los que asegurarían, si Saúl fuera extranjero, que sin duda sería el mejor libra por libra, pero por ser mexicano lo niegan… y viceversa.

Mientras El Canelo es el que se para en el ring a pelear, a kilómetros de distancia se le utiliza para sacar a flote odios y complejos. Le cargamos todo a un deportista que a final de cuentas únicamente hace bien su trabajo.

POR PONCHO VERA
ALFONSO_VERA@HOTMAIL.COM
@PONCHO-VERA

jram


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