Continúan esfuerzos... que no quedan ahí

La expectativa crece cada vez más respecto a la propuesta estadounidense para la región de Mesoamérica, en la que juega un rol estratégico

Continúan esfuerzos... que no quedan ahí
Guadalupe González / Nuevos Entornos/ Opinión El Heraldo de México

Han sido unos días de muchos encuentros bilaterales, y de reuniones diplomáticas. La nueva Presidencia de Estados Unidos ha realizado dos pasos importantes en las relaciones hemisféricas. El primero con Canadá, el 23 de febrero; el segundo con México, el 1 de marzo. Dos reuniones que reflejan la importancia de los espacios compartidos en la región de América del Norte. La reunión entre el Presidente estadounidense y el premier canadiense en la que abordaron cuestiones como la cooperación en el Ártico, relaciones trasatlánticas y el cambio climático, sellaron la ruta para la asociación estratégica entre ambos.

El mismo martes de esa semana se reafirmó el compromiso para dinamizar el diálogo político y la cooperación a través del Acuerdo de Asociación Estratégica México-Argentina. Coincidencias siguen creciendo ante la pandemia, el cambio climático, los problemas de la recuperación entre el norte, el centro y el sur americano. Como se articula la participación regional de Mesoamérica y El Caribe participan en esas nuevas agendas de construcción política internacional, algo estratégico, si se considera la participación de todos los actores relevantes.

Una macrorregión nodal clave para la comunicación política global. La expectativa crece cada vez más respecto a la propuesta estadounidense para ese espacio, en la que juega un rol estratégico y comparte territorio geográfico. En la quinta Cumbre Extraordinaria de Presidentes del Foro para el Progreso de América del Sur, Prosur, en los mismos días se conversó del cambio de proyección con respecto a la configuración política regional ahora que se consolida una nueva correlación política conforme avancen los procesos electorales.

Pandemia y rearticulación regional son prioridad. Hay claridad de que se trata no sólo de los conflictos migratorios en cada espacio subregional, como el Triángulo Norte, que incluye a la mitad de los países de la región de América Central. La transmigración es un asunto continental, de norte a sur, de sur a norte y en la dinámica este-oeste.

Mientras, en el litoral del Pacífico, El Salvador refleja una correlación política sin precedente en la historia de ese país, después de la votación del domingo 28 de febrero. El avance del conteo reporta una participación de cerca de 51% de la población registrada. Refleja que el partido del Presidente salvadoreño, junto con sus aliados, han conseguido el próximo control del Parlamento y de importantes alcaldías.

Al respecto, la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha reportado que se mantiene atenta, junto con la preocupación por el contexto en el que ocurrió el proceso, en espera de la conclusión del escrutinio para la presentación de su informe preliminar. Al mismo tiempo, informó que las contribuciones de Canadá, Corea del Sur, España, Francia, Italia y República Dominicana posibilitaron el despliegue de su labor.

POR GUADALUPE GONZÁLEZ
*CATEDRÁTICA UNIVERSITARIA

avh 


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