¿Sin árbitro?

¿Veremos a un TEPJF en franca oposición a las determinaciones del INE, siendo este último órgano el más endeble en ‘la línea de comando’ de los dos?

¿Sin árbitro?
Verónica Malo Guzmán / Tres en Raya / Opinión El Heraldo de México

La decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en el sentido de que no es competencia del INE determinar restricciones a las transmisiones de la conferencias de prensa de Presidencia —mejor conocidas como las mañaneras— parece adelantar que Tribunal e Instituto Electoral no coincidirán ahora en esta materia, como tampoco lo han hecho en otras ocasiones.

¿Veremos a un TEPJF en franca oposición a las determinaciones del INE, siendo este último órgano el más endeble en ‘la línea de comando’ de los dos? Pero más importante, e independientemente de este asunto, hay que preguntarse si hay una intención premeditada del Tribunal de dinamitar la autoridad del Instituto, y con ello dejar sin un árbitro la contienda electoral.

Y por ‘arbitro’ no me refiero al INE; este finalmente es la máxima instancia de corte operativo y administrativo, sino del propio Tribunal Electoral, el cual debe ser la última instancia que, fuera de toda duda, actúe de manera autónoma, apartidista y ajena a las fuerzas del poder.

Desconozco a detalle los fundamentos legales y jurídicos de la resolución que tomó el TEPJF el pasado miércoles, pero sí es de notar y tomar en cuenta que la comunicación y la explicación a la opinión pública de su proceder no ha sido ni muy clara ni muy eficiente. En el colectivo social la resolución en cuestión terminó permeando como un desplante de desprecio a las restricciones que impuso el INE al presidente Andrés Manuel López Obrador el 15 de enero y no como una determinación sobre las facultades de esta instancia electoral.

Y me parece fundamental que el Tribunal haga esa distinción. Sobre todo, como parece ser el caso, si por cuanto a contenido se refiere, la interpretación de la ley por parte del INE se enfoca en proteger y salvaguardar los principios de equidad y de competencia justa. Esto es, de evitar ante todo las manifestaciones de cualquier servidor público —no solo del ejecutivo federal— durante los procesos electorales y cuyo contenido pueda ser de naturaleza electoral

Independientemente de lo anterior, creo que hay elementos de sobra para argumentar que las mañaneras de Palacio Nacional son un ejercicio donde — de forma reiterativa y promocional de lo que es la Cuarta Transformación — muchas veces se “reparten” culpas al pasado, y estas vienen asociadas a ciertos colores y filiaciones políticas.

Una historia, varios opinamos, deformada del acontecer nacional (y a veces también internacional), la cual es utilizada para “vender” la esperanza que sigue sin poder materializarse después de dos años y meses de gestión gubernamental.

No en balde (aunque al parecer equivocadamente), el INE en su momento dictó medidas cautelares inhibitorias respecto a que cualquier servidor público se abstuviera de realizar manifestaciones cuyo contenido pudiera ser de naturaleza electoral, lo cual incluía que las mañaneras no fueran transmitidas en su totalidad en los estados donde se tendrían elecciones para renovar a su ejecutivo local.

Si el buscar equidad en los tiempos, en la promoción y ante todo en la justicia que se supone deben regir las actividades de los servidores públicos es saboteado por la misma autoridad, eso deja al ciudadano en un estado vulnerable.

Es necesario que el TEPJF fundamente para el público en general el porqué el INE no tiene facultades para declarar una medida cautelar, ni las “bases legales para prohibir conductas y no están facultados para determinar qué es propaganda gubernamental”. Y, posteriormente, que resuelva en la materia. Es decir, si esta resolución esboza algún indicio en el fallo de sus magistrados electorales la próxima semana en el sentido de que las mañaneras se consideren o no un acto de “propaganda gubernamental” y, con ello, si deben ser suspendidas en sus transmisiones completas o si continuarán como hasta ahora.

Las elecciones tendrán lugar dentro de pocos meses, y la decisión del TEPJF van a impactar si duda los resultados al permitir que desde posiciones de poder cualquier partido haga propaganda.

POR VERÓNICA MALOVERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM

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