Carmen… la historia de muchas

Carmen Sánchez decidió separarse de su esposo Efraín García por violencia psicológica, física y sexual

Carmen… la historia de muchas
Sofia García/ Columnista invitada/ Opinión El Heraldo de México

Después de 10 años de sobrevivencia, en octubre del 2012, Carmen Sánchez decidió separarse de su esposo Efraín García por violencia psicológica, física y sexual.

Eso no es todo, dos años más tarde, el 20 de octubre del 2014 fue a buscarla a casa de su madre, para vaciarle un litro de ácido en la cara, cuello, brazos y piernas por haberse atrevido a dejarlo.

Carmen estuvo ocho meses hospitalizada, luchando entre la vida y la muerte.

Desde el primer día que ingresó al nosocomio, ella y su familia denunciaron a Efraín, pero a partir de ese momento, sabían que no sería un camino fácil, ya que el médico legista clasificó sus lesiones graves, como SIMPLES!

Nunca se rindió, cuando salió del hospital comenzó a buscar la carpeta de investigación en la Fiscalía General de Justicia del Estado de México encabezada por Alejandro Gómez Sánchez, pero como no tenía para pagar a un abogado que la representara– como pasa muchas veces en este país-  inició la peregrinación con las autoridades para que la ayudaran a localizar su carpeta de investigación, pero fue inútil ya que en cuatro años, nunca lograron localizar algún archivo.

“Nadie sabía nada sobre este caso porque literal, un ataque con ácido no existía en México  según las autoridades y por eso yo tenía la obligación de nombrar lo que no existía para ellos para visibilizarlo", me dijo Carmen.

En 2018, por fin, ella logró llegar al titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y en ese entonces Luis Raúl González, se comprometió con ella para atender y encontrar su carpeta de investigación, “en una semana yo ya tenía la carpeta en mis manos, así fue como pude avanzar para la integración de mi expediente”

Resulta que gracias a esto y al acompañamiento de la CNDH, se dan cuenta que el 2 de mayo del 2014 se gira una orden de aprehensión contra Efraín González, es decir tres meses después de que la agredió y al mismo tiempo identifican todas las omisiones que existían en la carpeta, por lo que la CNDH determina en agosto del 2019 emitir una recomendación a la FGJEDOMEX por la violación a los derechos de Carmen García.

Sin embargo, a siete años NO hay avances en la investigación y Efraín González sigue prófugo.

“Nada me detendrá, es hora de que cada agresor sienta ese miedo de salir a la calle, de ser juzgado por la sociedad, que tenga miedo de saber que lo están buscando y que será castigado, que lo que hizo le robe el sueño y comience a sentir un poco de lo que dejan en sus víctimas, para eso debemos prestar atención en los rostros de los hombres más buscados por violencia o feminicidios y que paguen todo lo que nos hicieron”, me dijo Carmen.

Enojada, triste, desgastada y harta de todo lo que ha vivido, Carmen advierte que no descansará hasta que Efraín pague por lo que le hizo, y no permitirá que las autoridades den carpetazo a su caso, bajo el pretexto de la pandemia.

Carmen asegura que después de lo vivido la definen tres palabras: víctima, sobreviviente (porque esas agresiones son una expresión de violencia feminicida) y activista (por el coraje, la rabia y el empuje que ha tenido para visibilizar los ataques con ácido en el país).

Actualmente ella y su hija continúan en tratamiento psicológico, las cicatrices por el terror que vivió posiblemente nunca tengan cura, pero no quitará el dedo del renglón hasta que se haga justicia, se encuentre y se detenga a Efraín García Ramírez.

Seguirá su lucha para apoyar a más mujeres que hayan sido lastimadas igual que ella, porque sabe la importancia de construir redes de apoyo y sororidad para que llegue el día en que no exista impunidad y se haga justicia.

POR SOFÍA GARCÍA
@SOFIGARCIAMX

jram


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