Tenemos que hablar del árbitro

En este histórico momento, se podía esperar que no sólo los partidos políticos vencidos entendieran el mensaje que les envío la ciudadanía a través del voto, sino también la autoridad electoral

Tenemos que hablar del árbitro
Daniel Serrano / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Como era previsible se han confeccionado el Estado de México las alianzas electorales anunciadas, la verdad es que no hay nada nuevo bajo el sol. La previsible (y un poco vergonzosa) alianza PRIANRD que como se había perfilado desenmascaró al polo de derecha que se negaba a dar la cara y por el otro lado la también previsible reedición de la coalición “Juntos Haremos Historia” con un nuevo aliado (también anunciado), el Partido Nueva Alianza. A lo que parecía una contienda entre partidos parece que decidió sumarse la autoridad electoral.

¿Y esto por qué es un asunto de todas y todos? Porque en este histórico momento que atraviesa el país, se podía esperar que no sólo los partidos políticos vencidos entendieran el mensaje que les envío la ciudadanía a través del voto, sino que también la autoridad electoral se diera cuenta que la gente despertó y que no se les debe tener confianza a ciegas y que son igual o hasta más cuestionados por su actuar que los propios partidos.

Los llamados OPLE, Organismos Públicos Locales Electorales suelen repetir que son entes apolíticos, desposeídos de intereses, incapaces de participar en esas cosas mundanas de la lucha por los espacios de poder público. Nada más fuera de la realidad. Y el Estado de México no es la excepción.

Así como se escudriña en los perfiles de políticos, de sindicalistas o de activistas valdría la pena darse un clavado a las trayectorias, cercanías, lejanías, filias y fobias de quienes integran los órganos electorales. En la jerga política suele usarse una frase atribuida a Benito Juárez: “A los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas” sin que en realidad se haya podido comprobar que fuera el presidente Juárez quien lo haya dicho, en la vida política actual se sigue manifestando de manera recurrente. El fondo de la frase tiene que ver con favorecer a algunos no siendo tan rigurosos con la aplicación de las normas y perjudicar a otros u otras con ser incluso excesivos con la observancia de estas.

La característica de los OPLE, incluido por supuesto el de el Edomex, es ser un órgano administrativo al que le corresponde la aplicación de la ley y esa es justamente la distinción más importante con los tribunales a los que les corresponde la interpretación de las leyes. Aplicación vs interpretación. Sobriedad vs protagonismo, he ahí la cuestión. El injustificado requerimiento a la candidatura común de la alianza progresista en el Estado de México revela los intereses que tanto ha negado el árbitro, demuestra que al encargado de cuidar el desarrollo del partido se le cuecen las habas por tirar patadas. Quizá lo que no ha calculado el entusiasta arbitro es que la ciudadanía despertó, que esta vigilante y que no permitirá mas “haiga sido como haiga sido”. Hoy no sólo los partidos políticos están a prueba, el árbitro más que nunca.

Por Daniel Serrado
Liderazgo Político de Izquierda en el Edomex


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