Rectificar

El gobierno necesita rectificar la estrategia ante el COVID, pero sus críticos deben reflexionar cómo y porqué llegamos hasta aquí

Rectificar
Hernán Gómez Bruera / Fuera de Tono / Opinión El Heraldo de México

A esta altura pocos podrían afirmar que el manejo de la pandemia en México ha sido adecuado. Debemos reconocer la situación en la que estamos y los diversos errores que se han cometido.

Las autoridades no realizarán una autocrítica en público porque no suele ser esa virtud de los políticos; porque estamos ante una elección en puerta y porque lo último que haría López Obrador es concederle ese gusto a sus adversarios.

Sin embargo, el verbo rectificar no puede estar ausente. No se puede mantener una estrategia con falencias por salvar cara o por mera obcecación. El gobierno debe adoptar cambios --aun cuando no lo haga explícito-- a partir de un diálogo con los expertos.

Un esfuerzo valioso en ese sentido es el que tuvo lugar a finales de noviembre, cuando el INSP convocó a más de 40 organizaciones de prestigio, como la UNAM, el Colmex, la OPS, el Banco Mundial y la CEPAL para revisar la estrategia ante la pandemia con la presencia de autoridades sanitarias.

El documento que emanó de este seminario, publicado recientemente, es uno de los análisis más serios y constructivos que se han hecho sobre la gestión de la pandemia. Con suerte, podría ser un documento que oriente el inicio de un esfuerzo de revisión por parte de las autoridades sanitarias.

El seminario tuvo la virtud de analizar a profundidad lo que pocas voces críticas habían hecho hasta ahora, por preferir la estridencia. Me refiero a los factores estructurales crónicos del sistema de salud y el hecho de que la respuesta de las autoridades se ha visto seriamente limitada por un Estado débil e ineficiente, así como por los rezagos crónicos en la cobertura, calidad, infraestructura y recursos humanos de la salud pública en México.

El gasto en salud en nuestro país es sumamente bajo: representa 5.5% del PIB, comparado con el promedio de los países de la OCDE (8.8%) y de Latinoamérica (6.6%).Tenemos, además, un número de médicos y enfermeras muy bajo. Para 2017 teníamos 1.7 camas por cada 1 000 habitantes, menor al promedio de Latinoamérica (2.1).

Y aunque al iniciar la pandemia se hizo un esfuerzo titánico por incrementar el número de camas de cuidado intensivo a más de 10 000, la reconversión no pudo garantizar la calidad de atención y la falta de personal con conocimientos y experiencia, lo que ha generado tasas muy elevadas de mortalidad hospitalaria, como explicó Samuel Ponce de León, coordinador de la Comisión para la Atención de la Emergencia del Coronavirus de la UNAM.

El documento, que contiene un gran número de recomendaciones, pide un énfasis mucho más serio en la prevención y el uso correcto de cubrebocas obligatorio como eje central, sin descuidar medidas de higiene y sana distancia. Algunos insistieron en la necesidad de reforzar el mensaje del uso del cubrebocas desde la cúpula del Estado hacia todos los niveles.

Se insiste también en modificar radicalmente la comunicación. Según los expertos, el proceso de comunicación está politizado y desgastado, por lo que es imprescindible modificar las estrategias de difusión en la información; fortalecer los mensajes sobre el autocuidado, desincentivar la aglomeración de personas, e incluso generar una amplia campaña de comunicación para la vacunación.

Vale la pena revisar el texto completo: https://bit.ly/3oBSV85

Por último, valga un comentario: Dice mucho de nuestro debate público, de la pobreza intelectual de nuestra comentocracia y de la calidad de nuestros medios que, en lugar de ponerle atención a un esfuerzo como el del INSP, en los últimos días todo el interés se ha volcado en un libro de nota roja, sin el menor ánimo constructivo y cuyo verdadero propósito es quemar en leña viva al subsecretario Hugo López Gatell.

Como si una persona pudiera ser la única responsable de la situación por la que atravesamos. Como si nuestro sistema público de salud no tuviera muchos otros actores relevantes. Como si la capacidad de enfrentar una pandemia pudiera crearse de un mes a otro.

Ciertamente, el gobierno necesita rectificar, pero sus críticos también. Deben aceptar cuan relevante es reflexionar sobre cómo y porqué llegamos hasta aquí.

POR HERNÁN GÓMEZ BRUERA
HERNANFGB@GMAIL.COM
@HERNANGOMEZB

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