EQUALITY ON DEMAND

Ser al dar

Sin duda son fechas en las que la mayoría de las personas se preocupan por el dar

OPINIÓN

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Michelle Ferrari / Equality on demand / Opinión El Heraldo de México

¿Qué regalo haré de Navidad? ¿Qué le gustará a la persona que me tocó de intercambio? ¿Qué prepararé para mis amistades y familia en las fiestas? ¿En dónde encuentro el presente perfecto? Son preguntas que se hace todo el mundo, durante estas fechas decembrinas.

Obviamente soy una de esas personas. Me gustan mucho estas festividades porque representan mucha conexión, compartir y convivencia. Sin embargo, encuentro un aprendizaje el cual desde mi punto de vista requiere más atención de nuestra parte.

Nuestra capacidad que surge en estas fechas decembrinas de dar, de entregar, no debe surgir únicamente por temporalidades, como lo es en este tipo de fechas. Esto me conecta mucho con varias causas a las cuales apoyamos durante el año, pero que poco a poco van perdiendo fuerza por no entender que la responsabilidad del bienestar de los demás es una constante. 

El dar no es efervescente o momentáneo, dar es un compromiso de vida, es asumir o emprender una responsabilidad capaz de cambiar nuestro entorno de forma acelerada.

Creo que en el momento en el que cada persona del mundo se una en el compromiso compartido de tener una responsabilidad recíproca sobre el bienestar de sus amigos, familia, comunidad, país y por el mundo en general llegaremos a estados de conciencia esenciales y gratificantes para nuestro desarrollo como humanidad.

Siguiendo con esta reflexión, pero ahora del otro lado de la ecuación, la cual es el darnos a nosotros mismos para nutrir nuestra propia capacidad de dar a los demás. 

Esto me hace recordar una frase de la cual no encuentro el autor porque creo que muchas personas la han hecho suya: “Nadie da lo que no tiene”.

Esta frase o reflexión la encuentro sumamente cierta e importante para poner sobre la mesa. Es directamente proporcional el darnos a nosotros como el dar a los demás. En la medida en la que nos damos o nutrimos a nosotros mismos tenemos mayor capacidad de dar a los demás. Si estamos bien nosotros, estaremos bien con otros.

Por esta razón invito a todos aquellos que están leyendo mi participación en este artículo a que partir de ahora le den la importancia necesaria a su nutrición física, emocional, profesional y espiritual y que al mismo tiempo hagan un compromiso de talla o impacto mundial como lo es el asumir la responsabilidad del bienestar del otro.

Para finalizar y hablando un poco sobre el por qué elegí el título de este artículo “ser al dar”, creo que una de nuestras mejores métricas para poder entender quiénes somos es observando lo que entregamos. 

Somos lo que damos porque damos lo que somos. Así que en algún momento, en esta fechas de recapitulación y reflexión, te invito a que observes lo que diste este año, hagas un análisis fuerte, porque ahí se aloja tu ser el cual es lo más valioso que tenemos hoy.

Deseo que el próximo año demos más. Dar es un placer, el placer de ser a través de nuestros actos.

¡Felices fiestas!

POR MICHELLE FERRARI

MICHELLE.FERRARI@GREATCULTU-RETOINNOVATE.NET

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