A FUEGO LENTO

De la caridad a un Estado de elección social

Lejos de la tendencia mundial, el discurso y la propuesta de AMLO en la ONU / Senadores listos para ir por una gubernatura

OPINIÓN

·
Alfredo González / A Fuego Lento / El Heraldo de México

Lleno de buenas intenciones estuvo el discurso que pronunció el presidente Andrés Manuel López Obrador ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Y más allá de si era o no el escenario propicio, lo hizo para acaparar la atención del mundo con una postura al estilo de Robin Hood en la que “hay que quitarle al más rico para darle al pobre”.

No tomó en cuenta, sin embargo, que el altruismo y la caridad, eso de andarle haciendo al buen samaritano, son ideas del pasado, propias de un “Estado benefactor” y que hoy está comprobado no son una solución para erradicar la pobreza, uno de los mayores problemas de muchas naciones.

En este momento de la historia, prevalecen en el mundo otras teorías sobre el desarrollo humano, como la que plantea Amartya Sen, Premio Nobel de Economía en 1998.  Esas ideas son las que permean en las grandes organizaciones internacionales y en países desarrollados que apuestan por un “Estado de elección social”.

En ella, los gobernantes y los encargados de formular políticas públicas no sólo crean mecanismos para aliviar el sufrimiento inmediato de los pobres, a través de la caridad, sino que implementan esquemas en los que los ciudadanos puedan desarrollarse. Arman estructuras y programas de gobierno para que puedan crear sus propios medios de sustento, a través del mejoramiento y acceso a la educación, la salud y a la justicia, por sólo mencionar algunos elementos.

China, por ejemplo, que hace poco más de una década vivió los estragos de la extrema pobreza, encontró en la política de expansión económica y la creación de oportunidades para los ciudadanos una solución real que los sacó del atolladero. Sus programas y políticas alejadas del paternalismo, la dádiva y la caridad, arrojaron resultados que hoy colocan al dragón asiático entre las tres potencias económicas más importantes del mundo.

En Latinoamérica, en cambio, López Obrador y dictadores trasnochados como Daniel Ortega, en Nicaragua, o Nicolás Maduro, en Venezuela, siguen hablando de cómo mantener a los pobres mediante programas y políticas públicas paternalistas. Lo que requieren es generar más oportunidades en materia de educación, libertades políticas y económicas, para que cada individuo tenga la capacidad de elegir y los medios necesarios para alcanzar un desarrollo sustentable. 

Si no lo hacen de esa forma no habrá presupuesto ni cartera gubernamental que alcance para repartir dinero a fondo perdido. Está demostrado que unos cuantos pesos más no hacen más pobres ni más rico a nadie, aquí y en China, en donde existe un sabio proverbio: "regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.”

***

En el Senado de la República varios de sus integrantes velan armas porque buscan contender por alguna de las gubernaturas que estarán en juego el próximo año. En el caso de Morena, algunos ya se lo hicieron saber a su coordinador, Ricardo Monreal. Entre ellos se encuentran Susana Harp y Salomón Jara, de Oaxaca; Marybel Villegas y José Luis Pech, Quintana Roo; José Ramón Enríquez y Lilia Margarita Valdez, Durango; Daniel Gutiérrez Castorena, Aguascalientes; Julio Menchaca, de Hidalgo; y Américo Villareal, por Tamaulipas.

***

El secretario de Gobernación, Adán Augusto López, dijo ayer que la consulta sobre la revocación de mandato se puede hacer pese al recorte presupuestal de 4 mil 900 millones de pesos anunciado para el INE, y que el instituto tiene dinero suficiente, incluidos sus fideicomisos. Efectivamente, el organismo electoral tiene fideicomisos, pero, legalmente, me dice una fuente del instituto, no pueden usarlos para otros fines distintos a los de su creación. Por tanto, no hay dinero disponible y menos en la cantidad que se requiere para hacer un proceso similar en su alcance al de una elección presidencial.

*** 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “La caridad sirve para tranquilizarnos la conciencia. pero no ayuda a los pobres. Lo que necesitan es justicia y desarrollo”.

POR ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO
ALFREDO.GONZALEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM
@ALFREDOLEZ

MAAZ