TRES EN RAYA

Esa malsana fijación con las listas

Claudio X. González y Claudia Sheinbaum hicieron de un tema tan inocuo como elaborar “listas” una división más en el país

OPINIÓN

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Verónica Malo Guzmán / Tres en Raya / Opinión El Heraldo de México

Claudio X. González y Claudia Sheinbaum hicieron de un tema tan inocuo como elaborar “listas” una división más en el país. Las descalificaciones no se hicieron esperar de uno y otro lado. Luego, llamar al empresario “fascista” se volvió como bumerán contra López Obrador pues es alguien que recurre muy seguido al recurso de hacer listas de oponentes, periodistas, científicos, caricaturistas, OSC, empresas y hasta de universidades. Pero todo lo anterior, aunque grave, me parece que ya es lo de menos.

A mí, más que las listas de unos y otros y el que estas se discutan, lo que me preocupa es contemplar la posibilidad de que nuestro país esté irremediablemente dividido. Trivializar este hecho es un error.

¿Tenemos idea de lo que significa una división social tan extrema? Me temo que no. En México no hemos experimentado la atrocidad que significa tener una guerra civil —declarada formalmente o no, da igual— que otras naciones sí han padecido.

Si bien una parte de esta erosión es cortesía de “ya sabemos quién”, el “humanista” de Palacio quien ondea por bandera el encono en lugar de buscar la unión de la nación que gobierna, señalar esa paternidad no abona en nada para construir una solución. Más de uno nos hemos cansado de mostrar que el ejecutivo federal es una persona egocéntrica en grado sumo, a quien lo único que le importa es su persona y volverse víctima de todo, nunca tomar la responsabilidad de lo que sucede.

¿Acaso llamar las cosas por su nombre nos ha llevado a algún lado? En lo absoluto. Nada cambia el hecho de que la división existe entre quienes creen en la palabra de López Obrador y quienes no, por lo que la pregunta es: ¿qué hacer ante una división social que en el fondo es profundamente emotiva e irracional?

Y es que, verán ustedes apreciables lectores, no se trata de una separación por cuanto a la forma en que la Cuarta Transformación gobierna. No. AMLO está reprobado en ese frente (las encuestas muestran que mientras su popularidad aún se sostiene, las variables que evalúan la actividad gubernamental muestran un desánimo general). Así que hablar del motivo del porqué elaborar listas es sólo la punta del iceberg de lo que ocurre socialmente en nuestro país. ¿Hacia dónde vamos con esta división?, ¿cuál es el futuro de México ante este escenario?, ¿la división que es sólo emotiva, pasará a ser de principios, ideológica, programática, estructural y ahondarse hasta llegar a la división territorial?

Puede que la división territorial parezca una idea descabellada, pero no lo es en lo absoluto. Ha pasado demasiadas veces en otras latitudes, algunas no muy lejanas.

No hay que dejar de notar la tendencia que se hace más patente con cada nuevo comentario; usar el pasado y el presente a conveniencia para señalar errores de administraciones de todos colores. ¿Dónde están los esfuerzos generalizados de construir por parte de los distintos frentes?

Cada uno de los asuntos que podrían unirnos los estamos utilizando para dividir. Pareciera que se busca pulverizar, aniquilar cualquier crítica por completo, no importa de dónde provenga esta. Inmunizada está la 4T, pero también la oposición, contra análisis o estudios serios que puedan señalar un camino alterno a lo que cada uno propone. Se califica a los bandos contrarios como malditos.

Sería más fructífero unirnos como país, y pese a nuestras diferencias trabajar por un objetivo en específico que se llama México. Mas estamos normalizando la situación del golpeteo, de la radicalización. Esa es la verdadera tragedia.

POR VERÓNICA MALO
VERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM
@MALOGUZMANVERO

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